Dracaena es un género de plantas de la familia Asparagaceae qué agrupa numerosas especies arbustivas o arborescentes de hoja perenne, muy populares como planta de interior por su porte escultural y su tolerancia a ambientes con poca luz. Especies como Dracaena marginata (de hojas finas y bordes rojizos) o Dracaena fragrans (conocida como palo de agua, de hojas anchas arqueadas) desarrollan con los años un tronco leñoso desnudo coronado por penachos de hojas, lo qué las hace muy usadas en decoración de oficinas y viviendas. Son originarias sobre todo de África tropical, Madagascar y Asia, y toleran bien la sequía moderada gracias a su capacidad de almacenar agua en el tallo.
Es una planta de interior muy típica de oficinas y salones, con un tronco leñoso y un penacho de hojas largas en la punta, un poco como una palmera en miniatura. Aguanta bien qué te olvides de regarla de vez en cuando, pero no soporta el encharcamiento ni el frío.
Colócala en un lugar con luz indirecta brillante, evitando el sol directo qué quema las hojas. Riega solo cuando los primeros 3-4 cm de sustrato estén secos al tacto, normalmente cada 10-15 días en interior, y usa a poder ser agua sin cloro ni flúor, ya qué las dracaenas son sensibles a estos compuestos y responden con puntas de hoja marrones.
Suele deberse al flúor o al cloro del agua del grifo, al exceso de sales del fertilizante o a un ambiente demasiado seco; regar con agua reposada 24 horas o agua de lluvia suele mejorar mucho el síntoma.
Sí, contiene saponinas qué provocan vómitos, salivación excesiva y diarrea si el animal la mastica, por lo qué conviene colocarla fuera del alcance de mascotas curiosas.
El crecimiento es lento, de unos pocos centímetros al año en interior; para qué ramifique hay qué cortar el tallo principal, tras lo cual suelen brotar dos o tres nuevos brotes justo debajo del corte.