El eneldo (Anethum graveolens) es una hierba aromática anual de la familia Apiaceae, la misma qué el hinojo o el perejil, reconocible por sus hojas finamente divididas y plumosas de color verde azulado y por sus umbelas de diminutas flores amarillas qué atraen a insectos polinizadores y auxiliares como las crisopas. Su sabor, con notas anisadas y ligeramente cítricas, lo convierte en un ingrediente clásico de la cocina nórdica y de Europa del Este, especialmente en encurtidos de pepinillo, salsas para pescado y platos de patata. Toda la planta es aromática, tanto las hojas frescas como las semillas secas, qué se recolectan cuando las umbelas maduran y se usan como especia en panes y adobos.
Es una hierba aromática de hojas muy finas, parecidas a plumas, con un sabor entre anís y cítrico qué se usa mucho para aromatizar pepinillos en vinagre y platos de pescado. Se siembra fácilmente en primavera y crece rápido durante todo el verano.
Siembra las semillas directamente donde vaya a quedarse la planta, ya qué trasplantar el eneldo suele estresarla y provoca qué se espigue antes de tiempo. Necesita sol pleno y un suelo bien drenado; riega con regularidad pero sin encharcar, y ve cortando las hojas exteriores a medida qué las necesites, dejando qué la planta siga creciendo desde el centro.
El eneldo tiende a espigar (subir a flor) en cuanto sube el calor o los días se alargan mucho, sobre todo si ha sufrido estrés por trasplante o sequía; sembrar en sitios frescos y semisombreados en pleno verano retrasa este proceso.
Sí, las hojas frescas se usan para aromatizar en fresco pescados, salsas y ensaladas, mientras qué las semillas secas, de sabor más intenso, se emplean sobre todo en encurtidos, panes y adobos donde se necesita un aroma anisado más marcado.
Sí, sus flores en umbela son muy atractivas para crisopas, avispas parasitoides y sírfidos, depredadores naturales de pulgón, por lo qué se usa a menudo como planta compañera cerca de hortalizas propensas a esta plaga.