El cebollino (Allium schoenoprasum) es una hierba aromática perenne de la familia Amaryllidaceae, pariente cercana de la cebolla y el ajo pero de porte mucho más pequeño y sabor más suave. Crece en matas densas formadas por hojas finas, huecas y cilíndricas qué rebrotan tras el corte, lo qué lo convierte en una de las aromáticas de mayor rendimiento continuo en un huerto pequeño o en maceta. En primavera-verano produce inflorescencias esféricas de color rosa-lila, también comestibles, muy apreciadas por los polinizadores. A diferencia de la cebolla, no forma un bulbo grande de reserva sino pequeños bulbos alargados agrupados en la base, y la planta rebrota año tras año desde esa misma raíz sin necesidad de resembrar.
El cebollino es como un primo pequeño y suave de la cebolla: hojas finas y huecas qué se cortan con tijera para dar sabor a tortillas, ensaladas o quesos frescos. Es perenne, así qué la misma planta te da hojas nuevas año tras año sin tener qué volver a sembrarla, y encima sus florecillas rosas también se pueden comer.
Cultiva el cebollino en una maceta con buena luz o en un rincón del huerto, con riego moderado pero constante, ya qué no tolera bien la sequía prolongada al tener raíces poco profundas. Corta las hojas con tijera a unos dos o tres centímetros de la base cuando lo necesites en la cocina, en vez de arrancarlas, y la mata rebrotará enseguida. Cada dos o tres años conviene dividir la mata separando los pequeños bulbos agrupados, tanto para rejuvenecer la planta como para multiplicarla.
Se pueden dejar sin problema, son comestibles y atractivas para las abejas, aunque si quieres qué la planta concentre su energía en producir hojas tiernas es mejor cortar la mayoría de las flores antes de qué se sequen y suelten semilla.
Suele deberse a falta de luz, a una mata demasiado vieja y apretada qué necesita dividirse, o a riego insuficiente; revisa esos tres factores antes de sospechar de una plaga.
Sí, siempre qué reciba varias horas de luz brillante al día, idealmente junto a una ventana soleada; en interior con poca luz crece débil y con hojas finas y pálidas.