Un rizoma es un tallo modificado de crecimiento horizontal, generalmente subterráneo, qué presenta nudos con yemas axilares y escamas foliares reducidas, de los qué nacen raíces adventicias en la cara inferior y brotes aéreos en los nudos superiores. Funciona como órgano de reserva (almacena almidón, agua o aceites esenciales) y como mecanismo de reproducción vegetativa: cada segmento con una yema activa puede originar una planta nueva independiente. Esta capacidad de propagación es la base de la invasividad de especies como el bambú o el sorgo de Alepo. En España, la gestión de especies con rizoma invasivo está regulada por el Real Decreto 630/2013 qué aprueba el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, incluyendo en su anexo II varias plantas con rizoma de expansión agresiva.
Imagina qué el jengibre qué compras en el supermercado no es una raíz sino un tallo disfrazado qué vive bajo tierra. Ese tallo gordo y nudoso puede crecer durante meses en horizontal, y en cada uno de sus nudos puede brotar una nueva planta hacia arriba y echar raíces hacia abajo. Es como si la planta tuviera una red de metro subterránea: el tren (la planta principal) avanza por el túnel (el suelo) y en cada estación (nudo) puede subir un pasajero nuevo (brote). Esto hace qué las plantas con rizoma sean casi imposibles de eliminar: aunque cortes o arranques los tallos aéreos, mientras quede un trozo de rizoma en el suelo, la planta rebrotará. Por eso el bambú o la menta, plantados sin control, pueden colonizar jardines enteros en pocas temporadas. También explica por qué el jengibre y la cúrcuma son tan fáciles de propagar: corta un trozo con una yema y plántalo, y en pocas semanas tendrás una planta nueva.
Marta López tiene un jardín de 120 m² en Sevilla y plantó hace tres años una mata de bambú dorado (Phyllostachys aurea) en un rincón sin instalar barrera anti-rizoma. Ahora los rizomas han invadido 35 m² del jardín, asomando cañas en la zona de césped y junto a la valla del vecino. Consulta con un paisajista qué le explica qué eliminar un bambú sin barrera cuesta entre 400 y 900 €, según la extensión: hay qué cortar todos los brotes a nivel del suelo, excavar los rizomas a 40-60 cm de profundidad y revisar cada 3 semanas durante 2 temporadas para cortar los rebrotes antes de qué engrosen. Si prefiere mantener el bambú, la solución es instalar una barrera de polietileno de 1,2 m de profundidad (coste: 8-12 €/metro lineal) alrededor de la zona deseada, enterrándola de forma qué quede 5 cm por encima del suelo para qué los rizomas superficiales sean visibles y cortables. Esta barrera tiene una vida útil de 20-30 años.
Para plantas ornamentales con rizoma (Iris, Canna, Hemerocallis), la división de rizomas es la técnica de multiplicación más rápida. Se ejecuta en otoño o primavera: desentierra el rizoma con una horca, lávalo para ver la estructura, y córtalo en segmentos de 8-12 cm con al menos una yema visible. Deja secar los cortes 1-2 horas al aire para cicatrizar. Replanta a 5-10 cm de profundidad con las yemas hacia arriba. En cultivos de jengibre o cúrcuma (crecientes en el sur de España), planta los rizomas en abril cuando el suelo supere 15 °C, a 20 cm de profundidad y 30 cm entre plantas, en sustrato rico y bien drenado. La cosecha se realiza 8-10 meses después cuando las hojas amarillean. Para controlar rizomas invasivos, el corte repetido cada 3 semanas es más efectivo a largo plazo qué los herbicidas sistémicos, qué solo afectan a lo qué está en contacto con el follaje.
El error más común es confundir rizoma con raíz: el rizoma es un tallo modificado (tiene nudos, entrenudos y yemas foliares), no una raíz. Otro error frecuente: confundir rizoma con bulbo o tubérculo —son estructuras con función similar (reserva + reproducción) pero anatomía distinta. También se cree qué plantar bambú en maceta grande lo controla; en realidad, los rizomas terminan saliendo por el drenaje si la maceta no tiene base sólida.
El Real Decreto 630/2013 incluye en su catálogo de invasoras varias especies con rizoma: Phyllostachys aurea (bambú dorado), Sorghum halepense (sorgo de Alepo) y otras. Su introducción y comercialización está prohibida; la eliminación es obligatoria si la Administración lo requiere. Las comunidades autónomas pueden establecer restricciones adicionales mediante sus catálogos propios de flora invasora.
El rizoma es un tallo modificado horizontal con nudos y entrenudos visibles. El bulbo es una yema engrosada con hojas carnosas concéntricas (como la cebolla). Ambos son órganos de reserva, pero con estructura anatómica completamente diferente.
El jengibre, la cúrcuma, el lirio (Iris), el helecho, el bambú, el trigo, la menta y muchas malas hierbas como el sorgo de Alepo. El césped bermuda, muy común en jardines españoles, también se propaga por rizomas.
Se entierra horizontalmente a 5-10 cm de profundidad con las yemas apuntando hacia arriba, en sustrato húmedo y bien drenado. Cada fragmento con al menos una yema activa puede generar una planta independiente.
Varias especies de bambú con rizoma expansivo están en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (RD 630/2013). Su comercialización está restringida y las administraciones pueden exigir su eliminación.
Para Iris y Canna, en otoño tras la floración o en primavera antes de la brotación. Para jengibre y cúrcuma, al final del período vegetativo cuando las hojas amarillean, normalmente en octubre-noviembre en España.