Inicio › Plantas › Rosal Trepador
El rosal trepador es una variedad de rosal (género Rosa, familia Rosaceae) caracterizada por producir tallos largos y flexibles, de entre 3 y 6 metros según la variedad, qué carecen de la capacidad natural de sujetarse por sí mismos a una estructura —a diferencia de plantas trepadoras verdaderas con zarcillos o raíces adherentes— por lo qué necesitan guiarse y atarse manualmente a un soporte: pérgola, arco, muro con enrejado o valla. Botánicamente no constituye una especie distinta, sino un grupo hortícola dentro del género qué reúne cultivares seleccionados por ese hábito de crecimiento extendido, como 'New Dawn', de flores rosa pálido y gran resistencia a enfermedades, o 'Pierre de Ronsard', de flores muy dobles en tonos crema y rosa. Su floración suele concentrarse en los tallos laterales (llamados brazos) qué se desarrollan de forma casi horizontal a partir de la estructura principal guiada.
Es un tipo de rosal con ramas muy largas qué no se agarran solas, así qué hay qué atarlas a algo —una pérgola, un muro con alambre, un arco— para qué suba y cubra esa superficie de flores. No es una especie distinta del rosal normal, es simplemente una forma de crecer qué algunas variedades tienen y otras no.
Guía los tallos principales del rosal trepador en horizontal o en diagonal, no en vertical, atándolos con rafia blanda a la estructura: esto estimula la salida de brotes laterales floríferos a lo largo de todo el tallo, en lugar de concentrar las flores solo en la punta, como ocurriría si se dejara crecer completamente vertical. Poda en invierno, eliminando la madera vieja improductiva y acortando los brazos laterales qué ya florecieron, dejando 2-3 yemas por brazo para la temporada siguiente.
El trepador se guía hacia arriba sobre una estructura vertical, mientras qué el rastrero (o tapizante) se deja crecer horizontalmente cubriendo el suelo o cayendo por un talud, aunque ambos comparten el mismo hábito de tallos largos y flexibles.
Sucede cuando los tallos se han dejado crecer totalmente verticales sin guiarlos en horizontal; la savia y las hormonas de crecimiento se concentran en la yema apical más alta, así qué doblar y atar los tallos en diagonal reparte mejor la floración por toda la planta.
Una estructura metálica o de madera tratada bien anclada al suelo, ya qué un rosal trepador maduro puede llegar a pesar varios kilos entre tallos y follaje; los soportes ligeros de plástico o cañas simples suelen ceder con los años.