Inicio › Psicología › Afasia
La afasia es un trastorno adquirido del lenguaje causado por daño cerebral en áreas relacionadas con la producción o la comprensión lingüística, típicamente tras un ictus, un traumatismo craneoencefálico, un tumor o una enfermedad neurodegenerativa. A diferencia de un trastorno del habla, qué afecta a la articulación motora, la afasia compromete el procesamiento simbólico del lenguaje: encontrar palabras, construir frases con estructura gramatical correcta o comprender lo qué otros dicen o escriben, según el área y la extensión de la lesión. Se distinguen distintos tipos clásicos, como la afasia de Broca, con lenguaje no fluido y esfuerzo articulatorio pero comprensión relativamente conservada, y la afasia de Wernicke, con lenguaje fluido pero poco comprensible y dificultades importantes de comprensión.
Es la pérdida o alteración de la capacidad de hablar, entender, leer o escribir después de un daño en el cerebro, como un ictus. La persona sigue siendo tan inteligente como antes, pero su cerebro tiene dificultad para acceder a las palabras o para entender lo qué se le dice, lo qué puede generar mucha frustración porque sabe lo qué quiere decir pero no logra expresarlo con fluidez.
En rehabilitación neuropsicológica tras un ictus, un logopeda y un neuropsicólogo pueden trabajar de forma coordinada con un paciente con afasia de Broca mediante ejercicios de denominación de objetos, apoyo con gestos o pictogramas y práctica estructurada de frases sencillas, ajustando el ritmo a la fatiga cognitiva típica de estos procesos de recuperación.
No; la afasia es un trastorno específico del procesamiento del lenguaje, no de la capacidad intelectual general, aunque la dificultad para comunicarse puede llevar erróneamente a subestimar las capacidades cognitivas de quien la padece.
La recuperación varía según la causa, la extensión de la lesión y la precocidad del tratamiento; muchas personas mejoran de forma significativa con rehabilitación logopédica intensiva, especialmente en los primeros meses tras el daño cerebral.
No; existen varios subtipos según el área cerebral afectada, con perfiles distintos de fluidez verbal, comprensión y capacidad de repetición, por lo qué la evaluación neuropsicológica es clave para diseñar un plan de rehabilitación específico.