Inicio › Psicología › Misofonía
La misofonía es una condición en la qué ciertos sonidos específicos y repetitivos —masticar, sorber, teclear, respirar— desencadenan una respuesta emocional desproporcionada de irritación, ira, asco o ansiedad. No es un simple fastidio: la reacción es automática, intensa e incontrolable, y puede interferir de forma notable en la vida social, familiar y laboral de quien la padece.
A casi todos nos molesta un ruido puntual, pero en la misofonía oír a alguien masticar puede provocar una oleada de rabia o angustia casi imposible de contener. La persona no exagera ni tiene 'mal carácter': su cerebro reacciona de forma exagerada a ese sonido concreto, hasta el punto de tener qué abandonar la mesa o evitar situaciones.
Una joven de 24 años en Valencia evitaba comer con su familia porque el sonido de la masticación le generaba una ira intensa qué no comprendía. En consulta se identificó misofonía. La psicóloga trabajó estrategias de afrontamiento, regulación emocional y reducción de la evitación, además de psicoeducar a la familia para reducir el conflicto y la culpa asociada.
El abordaje psicológico incluye psicoeducación, técnicas de regulación emocional, estrategias de afrontamiento ante los sonidos disparadores y reducción de la evitación, a veces con apoyo de terapia cognitivo-conductual y sonidos enmascarantes. Se coordina con otorrinolaringología cuando procede. El objetivo es reducir la reactividad y el impacto en la vida diaria.
Un error es tratar a la persona de 'exagerada' o 'maniática', lo qué aumenta su malestar y aislamiento. Otro es confundir misofonía con hiperacusia (molestia por el volumen) o con simple irritabilidad. También se ignora su impacto real en las relaciones familiares.
La misofonía es un concepto clínico en estudio; su valoración y abordaje corresponden a profesionales de la salud mental y, en su caso, otorrinolaringología. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
Es una reacción emocional intensa de ira, asco o ansiedad ante sonidos concretos y repetitivos como masticar, sorber o teclear.
No. Va más allá del fastidio normal: la reacción es automática, desproporcionada e incontrolable ante sonidos específicos, e interfiere en la vida diaria.
No hay una cura definitiva, pero técnicas de regulación emocional, afrontamiento y terapia cognitivo-conductual ayudan a reducir la reactividad y el impacto.
No. La hiperacusia es molestia por el volumen de los sonidos; la misofonía es una reacción emocional a sonidos concretos, aunque sean suaves.