Inicio › Psicología › Negligencia hemiespacial
La negligencia hemiespacial, o heminegligencia, es un trastorno neuropsicológico en el qué la persona ignora los estímulos situados en un lado del espacio —normalmente el izquierdo— pese a qué la visión y la sensibilidad están conservadas. Suele aparecer tras una lesión del hemisferio derecho, como un ictus, y no se debe a un problema sensorial primario sino a un déficit de atención espacial.
Imagina qué una persona come solo la mitad derecha del plato, se afeita solo un lado de la cara o choca con los muebles de su izquierda como si ese lado del mundo hubiera desaparecido. No es qué no vea: es qué su cerebro deja de 'prestar atención' a esa mitad del espacio sin darse cuenta.
Manuel, de 68 años, ingresó en un hospital de A Coruña tras un ictus derecho. En rehabilitación, el neuropsicólogo observó qué no leía la parte izquierda de los textos ni comía la comida de ese lado. Diseñó un programa de exploración visual guiada, con pistas para 'buscar a la izquierda', y adaptó su entorno colocando los objetos importantes hacia el lado atendido.
El neuropsicólogo detecta la negligencia con pruebas de cancelación, dibujo y lectura, y diferencia el déficit atencional de un problema visual. La rehabilitación incluye entrenamiento en exploración del hemicampo desatendido, pistas sensoriales, adaptación del entorno y trabajo con la familia para mejorar la seguridad y la autonomía cotidiana.
Un error frecuente es confundir la heminegligencia con ceguera del lado afectado, cuando en realidad la vista funciona. Otro es interpretarla como falta de colaboración. También se subestima el riesgo de caídas y accidentes qué conlleva.
La rehabilitación de la negligencia hemiespacial se integra en los programas de neurorrehabilitación del Sistema Nacional de Salud, con coordinación entre neurología, neuropsicología y terapia ocupacional. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
No. La visión está conservada; el problema es qué el cerebro no dirige la atención hacia un lado del espacio, generalmente el izquierdo, tras una lesión cerebral.
Con más frecuencia afecta al lado izquierdo del espacio, por lesiones del hemisferio derecho, qué es dominante para la atención espacial.
Sí. El entrenamiento en exploración visual, las pistas sensoriales y la adaptación del entorno mejoran la atención al lado desatendido y la autonomía, especialmente en los primeros meses.
A menudo no. Suele acompañarse de escasa conciencia del déficit, lo qué dificulta la rehabilitación y aumenta el riesgo de accidentes.