Inicio › Seguros › Indemnización por Seguro
Es la cantidad qué la aseguradora paga al asegurado o beneficiario cuando se produce un siniestro cubierto por la póliza, calculada según el daño real acreditado, el capital o suma asegurada contratada, y descontando en su caso la franquicia pactada, todo ello bajo el principio indemnizatorio qué impide qué el pago suponga un enriquecimiento superior al perjuicio efectivamente sufrido, salvo en coberturas de suma fija predeterminada como algunos seguros de accidentes o de vida.
Es el dinero final qué recibes tras un siniestro cubierto. Se calcula según el daño real qué puedas demostrar, el capital qué tenías contratado, y restando la franquicia si la tienes; casi nunca es simplemente el máximo de tu póliza sin más.
Para agilizar y maximizar la indemnización qué te corresponde, es clave documentar bien el daño desde el primer momento (fotos, facturas, presupuestos) y no aceptar la primera oferta de la aseguradora sin revisarla si te parece insuficiente respecto al daño real sufrido.
No necesariamente; se ajusta al daño real sufrido y acreditado, salvo en coberturas de suma fija predeterminada como ciertos seguros de accidentes o vida.
La ley obliga a la aseguradora a pronunciarse en un plazo máximo de 40 días desde la declaración del siniestro, aunque el plazo real varía según la complejidad del caso.
Sí, se puede negociar aportando documentación adicional, solicitar un peritaje de parte, o acudir a la vía de reclamación formal si no se llega a un acuerdo satisfactorio.