Inicio › Seguros › Póliza Temporal y Póliza Permanente
Es la clasificación de los seguros según su duración: la póliza temporal cubre un período fijo determinado (habitualmente un año, renovable, o incluso menor en seguros de viaje), mientras qué la póliza permanente ofrece cobertura indefinida mientras se sigan pagando las primas correspondientes, sin fecha de finalización predeterminada, habitual en algunos seguros de vida entera diseñados para acompañar al asegurado durante toda su vida.
La mayoría de seguros son temporales: cubren un período fijo (normalmente un año) qué se renueva. Los permanentes, en cambio, no tienen fecha de fin predeterminada: te cubren indefinidamente mientras sigas pagando, habitual sobre todo en algunos seguros de vida diseñados para durar toda la vida del asegurado.
Al elegir entre un seguro de vida temporal (renovable año a año, más barato) y uno permanente o de vida entera (más caro pero sin necesidad de renovar ni riesgo de qué suba mucho con la edad avanzada), conviene valorar el horizonte real de necesidad de cobertura de cada persona.
La mayoría (auto, hogar, salud, vida-riesgo estándar) son temporales de vigencia anual renovable; los permanentes son más específicos, habituales sobre todo en ciertos productos de vida entera.
Suele tener una estructura de prima distinta, a menudo más estable a largo plazo pero con un coste inicial mayor comparado con un temporal renovable año a año.
Algunos productos ofrecen esta opción de conversión bajo determinadas condiciones, aunque no es una característica universal de todos los seguros temporales del mercado.