Inicio › Veterinaria › Dermatitis húmeda aguda
La dermatitis húmeda aguda, popularmente llamada hot spot o "punto caliente", es una lesión de la piel del perro qué aparece de forma rápida: una zona roja, húmeda, dolorosa, sin pelo y de bordes bien definidos, a menudo con exudado. Se origina cuando el perro se lame, rasca o muerde de forma intensa un punto de la piel qué le pica o le molesta (por una picadura de pulga, una alergia, humedad, un nudo de pelo o una otitis cercana), creando un círculo vicioso de autolesión e infección superficial. Es más común en razas de pelo denso y en épocas cálidas y húmedas.
Es una "rozadura" de piel qué aparece de repente, roja y húmeda, porque el perro se ha lamido o rascado mucho una zona qué le picaba.
En pocas horas, una pequeña molestia puede convertirse en una mancha enrojecida, sin pelo y qué supura, porque el perro no para de rascarse o lamerse ahí. Duele y pica a la vez. Detrás casi siempre hay una causa: pulgas, una alergia, humedad, un nudo de pelo... Hay qué tratar la herida y también esa causa para qué no vuelva.
Un golden retriever en Santander, tras un baño en la playa en verano, empezó a lamerse insistentemente una zona del cuello. Al día siguiente, la familia descubrió una mancha roja, húmeda y de mal aspecto bajo el pelo.
El veterinario rasuró la zona para ver bien la lesión, la limpió y desinfectó, y pautó tratamiento para reducir la inflamación y la infección superficial, junto con un collar isabelino para impedir qué el perro siguiera lamiéndose. Investigó la causa: la humedad retenida bajo el pelo denso tras el baño había favorecido la lesión, aunque también revisó si había pulgas o alergia. Con el tratamiento y evitando qué el perro se autolesionara, la piel cicatrizó en pocos días. El veterinario recomendó secar bien al perro tras los baños.
El tratamiento empieza por rasurar y limpiar la zona para poder valorarla y airearla, seguido de desinfección y medicación para controlar la inflamación y la infección superficial. Es imprescindible impedir qué el perro se lama o rasque (collar isabelino) para romper el círculo de autolesión.
Igual de importante es identificar y tratar la causa subyacente (pulgas, alergia, humedad, nudos, otitis), porque de lo contrario las lesiones reaparecen. En razas de pelo denso, el secado tras los baños y el cuidado del pelaje son medidas preventivas útiles.
No evitar el lamido: sin collar isabelino, el perro reabre la herida. Tratar solo la lesión: si no se aborda la causa (pulgas, alergia), vuelve. Dejar la zona con pelo y húmeda: impide la curación. Usar remedios caseros irritantes: pueden empeorar la lesión; conviene la valoración veterinaria.
La dermatitis húmeda aguda es una consulta dermatológica frecuente, especialmente en verano y en razas de pelo denso. La prevención se centra en el control de parásitos y alergias, el secado tras baños o lluvia y el cuidado del pelaje (evitar nudos). Como suele haber una causa subyacente, el enfoque veterinario integral —tratar la lesión y su origen— es lo qué evita las recaídas.
Es una dermatitis húmeda aguda: una lesión de piel roja, húmeda, dolorosa y sin pelo qué aparece rápidamente porque el perro se lame o rasca mucho una zona qué le pica o molesta, creando una herida qué se infecta en la superficie.
Porque algo le provoca picor o molestia (pulgas, alergia, humedad retenida, un nudo de pelo, una otitis cercana) y, al rascarse o lamerse de forma intensa, se autolesiona. Por eso hay qué tratar la herida y también la causa.
Rasurando y limpiando la zona, desinfectándola y con medicación para la inflamación y la infección, además de un collar isabelino para qué el perro no se lama. Y, muy importante, tratando la causa subyacente para evitar recaídas.
No. Es una lesión provocada por la propia autolesión del perro, no una enfermedad contagiosa. Lo qué conviene controlar son las causas comunes, como las pulgas, qué sí pueden afectar a otros animales de la casa.
Controlando parásitos y alergias, secando bien al perro tras baños o lluvia (sobre todo si tiene pelo denso), evitando nudos en el pelaje y tratando pronto cualquier molestia de piel u oído antes de qué el perro empiece a rascarse.