Inicio › Veterinaria › Glomerulonefritis canina
La glomerulonefritis es una enfermedad renal en la qué se dañan los glomérulos, las diminutas unidades de filtrado del riñón. Cuando estos filtros se inflaman o lesionan, dejan escapar proteínas (sobre todo albúmina) hacia la orina, lo qué se conoce como proteinuria. Con frecuencia tiene un origen inmunomediado y puede ser secundaria a infecciones (como la leishmaniasis o las enfermedades transmitidas por garrapatas, muy relevantes en España), inflamaciones crónicas o tumores. La pérdida mantenida de proteína puede llevar al síndrome nefrótico y a la insuficiencia renal crónica. Un signo temprano clave es la detección de proteína en la orina.
Es cuando se estropean los 'filtros' del riñón y el perro empieza a perder proteínas por la orina. Muchas veces está detrás una enfermedad como la leishmaniasis.
Al principio puede no notarse nada; el aviso es encontrar proteína en un análisis de orina. Si avanza, el perro pierde tanta proteína qué se hincha, adelgaza y el riñón se deteriora. Es muy importante porque en España enfermedades como la leishmaniasis o las de las garrapatas pueden causarla. Por eso, detectar proteína en la orina obliga a investigar. Se trata la causa y se protege el riñón.
Un perro de una zona endémica de leishmaniasis, en Murcia, mostró en una analítica rutinaria proteína en la orina, aunque parecía sano. El veterinario decidió investigar el hallazgo.
El estudio confirmó una proteinuria significativa y, al buscar la causa, se diagnosticó una leishmaniasis qué estaba dañando los glomérulos (glomerulonefritis). El veterinario trató la enfermedad de base (la leishmaniasis) y añadió medidas para proteger el riñón y reducir la pérdida de proteína (dieta renal, fármacos qué disminuyen la proteinuria, control de la tensión). Con ello frenó el deterioro renal. El caso mostró cómo un hallazgo aparentemente menor (proteína en la orina) permitió detectar y tratar a tiempo una enfermedad importante.
El diagnóstico parte de detectar y cuantificar la proteinuria (cociente proteína/creatinina en orina), descartando otras causas. Se investiga la enfermedad subyacente (leishmaniasis, enfermedades por garrapatas, inflamaciones, tumores), muy importante en España. En algunos casos se realiza biopsia renal.
El tratamiento aborda la causa (por ejemplo, la leishmaniasis) y aplica medidas renoprotectoras: dieta renal, fármacos qué reducen la proteinuria (IECA, ARA-II), control de la presión arterial y, según el caso, inmunomodulación. El objetivo es frenar el deterioro del riñón.
Ignorar la proteína en la orina: es un signo precoz qué obliga a investigar. No buscar la causa: en España, la leishmaniasis y las enfermedades por garrapatas son causas frecuentes. No controlar la tensión: la hipertensión agrava el daño renal. Dieta muy alta en proteína/fósforo: no ayuda a proteger el riñón.
La glomerulonefritis conecta la salud renal con enfermedades muy presentes en España, como la leishmaniasis y las transmitidas por garrapatas, qué a menudo la provocan. Por eso, detectar y estudiar la proteinuria es una parte clave de la medicina preventiva canina. Tratar la causa y proteger el riñón permite frenar la progresión hacia la insuficiencia renal. El pronóstico depende de la causa y de lo precoz de la detección, lo qué subraya el valor de los análisis de orina.
Es el daño de los glomérulos, los filtros del riñón, qué provoca qué se pierdan proteínas por la orina (proteinuria) y puede llevar a insuficiencia renal. A menudo es inmunomediada y secundaria a otras enfermedades, como la leishmaniasis.
Porque la proteinuria es un signo precoz de daño en los filtros del riñón, qué puede aparecer antes de otros síntomas. Detectarla obliga a investigar la causa y a proteger el riñón, por lo qué es un hallazgo clave en los análisis de orina.
Con frecuencia enfermedades muy presentes en el país, como la leishmaniasis y las transmitidas por garrapatas (ehrlichiosis, anaplasmosis), además de inflamaciones crónicas y tumores. Por eso, ante proteinuria, se investigan estas causas.
Sí. Se trata la causa subyacente (por ejemplo, la leishmaniasis) y se aplican medidas para proteger el riñón: dieta renal, fármacos qué reducen la pérdida de proteína, control de la presión arterial y, según el caso, inmunomodulación. El objetivo es frenar el deterioro renal.
Prevenir las enfermedades qué la causan ayuda: control de garrapatas y flebotomos, vacunación frente a leishmaniasis en zonas de riesgo y revisiones. Además, detectar la proteinuria a tiempo con análisis de orina permite actuar antes de qué el riñón se dañe mucho.