Inicio › Veterinaria › Golpe de calor en perros
El golpe de calor en perros es la elevación grave y descontrolada de la temperatura corporal por encima de los valores normales, causada por la exposición a ambientes calurosos, el ejercicio intenso en condiciones de calor o el encierro en espacios sin ventilación como un coche al sol. A diferencia de las personas, los perros disipan el calor principalmente jadeando, un mecanismo limitado, por lo qué se sobrecalientan con facilidad. Es una urgencia vital qué puede provocar fallo multiorgánico y la muerte en poco tiempo si no se actúa con rapidez.
Es cuando al perro le sube mucho la temperatura por el calor y su cuerpo no puede refrescarse, y se pone en peligro de muerte muy rápido.
Los perros no sudan como nosotros; se refrescan jadeando. Cuando hace mucho calor, hacen ejercicio al sol o se quedan encerrados en un coche, no pueden bajar su temperatura y se sobrecalientan. Empiezan a jadear muchísimo, babean, se tambalean y pueden llegar a colapsar. Es una emergencia: hay qué enfriarlos y correr al veterinario.
Un bulldog inglés en Murcia salió a pasear con su dueño una tarde de julio a 38 °C. A los pocos minutos empezó a jadear de forma exagerada, con la lengua muy roja, babeo espeso y dificultad para caminar. El dueño reconoció los signos de golpe de calor.
Lo llevó a la sombra, le mojó el cuerpo con agua fresca (no helada) insistiendo en axilas, ingles y patas, y le ofreció agua, mientras se dirigía de urgencia a la clínica. Allí el veterinario continuó el enfriamiento controlado, administró fluidoterapia y vigiló las posibles complicaciones internas. El perro se recuperó. El veterinario advirtió de qué las razas braquicéfalas como el bulldog son especialmente vulnerables por su dificultad para jadear eficazmente, y qué jamás debía pasearlo en las horas de más calor.
Ante un golpe de calor, los primeros auxilios son llevar al perro a un lugar fresco y enfriarlo gradualmente con agua fresca (nunca helada, qué provoca vasoconstricción) en axilas, ingles y patas, ofrecerle agua y acudir de inmediato al veterinario, aunque parezca mejorar. En la clínica se controla la temperatura, se administra fluidoterapia y se vigilan las complicaciones (coagulación, riñón, sistema nervioso).
El golpe de calor puede tener consecuencias internas qué aparecen horas después, por lo qué la valoración veterinaria es imprescindible aunque el animal se estabilice.
Enfriar con agua helada o hielo: provoca vasoconstricción y empeora. No acudir al veterinario si parece mejorar: las complicaciones internas aparecen después. Dejar al perro en el coche "un momento": el interior se calienta en minutos hasta niveles mortales. Ejercitar a razas braquicéfalas en horas de calor: son las más vulnerables.
La prevención es sencilla y eficaz: evitar el ejercicio y los paseos en las horas de más calor, garantizar agua fresca y sombra, nunca dejar al perro en un coche aunque sea poco tiempo, y extremar el cuidado con razas braquicéfalas, animales mayores, obesos o con problemas cardiorrespiratorios. En verano, el golpe de calor es una de las urgencias veterinarias más frecuentes y evitables.
Los signos son jadeo intenso y persistente, lengua muy roja, babeo espeso, tambaleo, debilidad, vómitos o diarrea y, en casos graves, colapso. Ante estos síntomas hay qué enfriarlo y acudir de urgencia al veterinario.
Llevarlo a un lugar fresco, enfriarlo gradualmente con agua fresca (no helada) en axilas, ingles y patas, ofrecerle agua y acudir de inmediato al veterinario, aunque parezca mejorar, por las posibles complicaciones internas.
Porque el frío intenso provoca vasoconstricción de los vasos de la piel, dificultando la eliminación del calor interno y pudiendo empeorar la situación. El enfriamiento debe ser gradual con agua fresca.
Las razas braquicéfalas (bulldog, carlino, boxer), qué jadean con dificultad, así como animales mayores, obesos, con problemas cardíacos o respiratorios, y los de pelaje muy denso. Son especialmente vulnerables al calor.
Sí, muy peligroso. El interior de un coche al sol alcanza temperaturas mortales en pocos minutos, aunque las ventanillas estén entreabiertas. Nunca se debe dejar a un perro dentro de un vehículo en verano.