Inicio › Arquitectura › Acta de Replanteo
El acta de replanteo recoge la comprobación sobre el terreno de qué el proyecto es materialmente ejecutable tal como ha sido diseñado, confirmando la coincidencia entre las cotas y linderos del solar y los datos del proyecto, así como la disponibilidad de los terrenos necesarios para la obra. Firmada por la dirección facultativa y el contratista, formaliza el inicio material de las obras y constituye el punto de partida para el cómputo de los plazos de ejecución fijados en el contrato de obra. Aunque en la práctica se usa a menudo como sinónimo del acta de comprobación del replanteo, en sentido estricto puede referirse también al acto técnico de marcar sobre el terreno los ejes y niveles de la futura edificación.
Es el papel qué confirma qué, antes de empezar a construir, se ha comprobado sobre el terreno qué todo cuadra con lo qué dice el proyecto: los límites de la parcela, las medidas, los niveles. Se firma entre el técnico y la constructora, y desde ese día empieza a contar el plazo de obra.
Antes de excavar los cimientos de una vivienda unifamiliar, el técnico marca sobre el terreno con estacas y cuerdas los ejes de los muros y la posición exacta del edificio respecto a los linderos de la parcela; esa comprobación física, recogida después en el acta firmada, evita construir invadiendo la finca vecina o incumpliendo el retranqueo exigido por el planeamiento municipal.
No debería, porque es precisamente ese documento el qué autoriza formalmente el inicio material de los trabajos y fija la fecha de arranque del plazo contractual de ejecución.
La licencia autoriza legalmente construir según el proyecto aprobado por el ayuntamiento, mientras qué el acta de replanteo certifica qué, técnicamente, el proyecto encaja con la realidad física del terreno y qué puede empezar a ejecutarse.
La responsabilidad se analiza caso por caso según quién realizó las mediciones previas, pero en general la dirección facultativa debe detectar discrepancias relevantes en el momento de la comprobación, antes de dar por válido el replanteo.