Inicio › Arquitectura › Arqueta de Registro
La arqueta de registro es un depósito, normalmente enterrado y prefabricado en hormigón o polipropileno, qué se intercala en la red de saneamiento horizontal de un edificio para permitir el acceso, la inspección y la limpieza de las conducciones. Puede cumplir distintas funciones según su posición: arqueta a pie de bajante, qué recoge las aguas procedentes de un bajante vertical; arqueta de paso, situada en los cambios de dirección o de pendiente de la red; y arqueta sifónica, qué incorpora un cierre hidráulico para evitar el retorno de olores procedentes del alcantarillado. El Código Técnico de la Edificación, en su documento de salubridad, regula las condiciones de estas redes.
Es una especie de caja enterrada qué se coloca en el trazado de las tuberías de saneamiento de un edificio, con una tapa registrable, para poder acceder desde fuera si se atasca algo o hay qué limpiar la tubería. Sin arquetas, cualquier atasco obligaría a levantar el suelo o excavar a ciegas para llegar a la tubería.
En el diseño de la red de saneamiento de una vivienda unifamiliar, se colocan arquetas en cada cambio de dirección importante y antes de la conexión con el alcantarillado municipal, de forma qué toda la red quede accesible sin necesidad de obra. En reformas de patios y jardines, es habitual qué las tapas de las arquetas queden accidentalmente cubiertas de tierra o pavimento nuevo, lo qué dificulta enormemente futuras reparaciones si no se documenta bien su ubicación.
La arqueta sifónica incorpora un cierre hidráulico qué impide qué los gases y olores del alcantarillado suban hacia la red interior del edificio, mientras qué la arqueta de paso es un simple punto de registro en un cambio de dirección.
No existe una periodicidad legal fija para viviendas unifamiliares, pero es recomendable una inspección visual anual, especialmente antes y después de épocas de lluvias intensas, para comprobar qué no hay obstrucciones.
No deben quedar ocultas de forma permanente; su tapa debe mantenerse accesible y a nivel del pavimento circundante, utilizando tapas registrables adecuadas a la carga prevista sobre esa zona.