Inicio › Arquitectura › Suelo Radiante Refrescante
El suelo radiante refrescante es un sistema de climatización por superficie qué emplea el mismo circuito de tubos embebidos en el pavimento tanto para calefactar en invierno, haciendo circular agua caliente a baja temperatura, como para refrescar en verano, circulando agua fría por los mismos circuitos. A diferencia de los sistemas de aire tradicionales, transmite el calor o el frío principalmente por radiación, con una sensación térmica más uniforme y sin corrientes de aire perceptibles. Su funcionamiento en modo refrescante exige un control estricto del punto de rocío mediante sondas de humedad relativa, ya qué si la temperatura superficial del suelo baja por debajo de ese punto se produce condensación sobre el pavimento, un riesgo qué no existe en el modo calefacción.
Es un suelo con tubos de agua por dentro qué puede calentar la casa en invierno y refrescarla en verano usando el mismo sistema: en invierno circula agua caliente, en verano agua fría. Se nota como un frescor suave qué sube desde el suelo, sin corrientes de aire como las del aire acondicionado normal, aunque hay qué vigilar la humedad para qué el suelo no sude.
En una vivienda de obra nueva con suelo radiante refrescante conectado a una bomba de calor aerotérmica, el sistema de control incorpora sondas de humedad relativa en cada estancia qué limitan automáticamente la temperatura mínima del agua de impulsión en modo refrigeración, evitando qué el pavimento baje del punto de rocío y aparezcan gotas de condensación sobre el suelo en días de humedad alta.
No consigue el mismo salto térmico rápido qué una máquina de aire acondicionado por conductos, pero aporta una sensación de confort más estable y silenciosa; suele combinarse con ventilación mecánica para reforzar la deshumidificación en los meses más húmedos.
La cerámica y la piedra natural son los más eficientes por su buena conductividad térmica; la madera y el laminado también son compatibles, pero requieren productos específicos de baja resistencia térmica para no penalizar el rendimiento del sistema.
Si la temperatura del agua de impulsión baja demasiado en un ambiente muy húmedo, el pavimento puede alcanzar el punto de rocío y condensar humedad en superficie, con riesgo de resbalones y daños en pavimentos sensibles a la humedad como la madera.