Inicio › Arquitectura › Mocheta
La mocheta es el rebaje o retranqueo qué se práctica en la jamba (el lateral vertical) de un hueco de puerta o ventana, donde encaja el marco de la carpintería o el tope contra el qué cierra la hoja. Su función es doble: por un lado, permite alojar el cerco de forma qué la hoja, al cerrar, quede a ras del paramento sin dejar rendijas visibles; por otro, mejora la estanqueidad al aire y al agua al crear un solape entre hoja y marco qué dificulta la entrada de corrientes. En muros de fábrica se ejecuta dejando el rebaje directamente en el ladrillo durante el levantado del muro, mientras qué en tabiquería de placa de yeso laminado se resuelve mediante premarco específico o perfilería especial.
Conviene no confundir mocheta con jamba: la jamba es, en sentido estricto, el simple lateral vertical qué enmarca el hueco, mientras qué la mocheta es específicamente el costado retranqueado o sobresaliente de esa jamba, con la entalladura qué recibe la carpintería. Cuando ese retranqueo se ejecuta en ángulo, ensanchándose hacia el interior o el exterior para ganar luz y facilitar la entrada de iluminación natural, recibe el nombre de derrame o mocheta abocinada, una solución habitual en muros de gran espesor (fábrica de piedra o doble hoja con cámara) donde un rebaje recto reduciría demasiado la superficie acristalada útil.
Es el escalón qué se deja en el hueco de una puerta o ventana, justo en el lateral, para qué el marco encaje perfectamente y no quede un hueco por donde entre aire o agua cuando la hoja está cerrada. Sin ese rebaje, la puerta cerraría a tope contra la pared plana y dejaría rendijas.
En la reforma de una vivienda de fachada de ladrillo macizo de 30 centímetros de espesor, el arquitecto técnico especifica en el detalle constructivo una mocheta de 5 centímetros para las nuevas ventanas de PVC con rotura de puente térmico, coincidiendo con el ancho del marco elegido. El albañil ejecuta el rebaje directamente al levantar la fábrica alrededor del hueco, dejando la jamba retranqueada; una vez instalada la carpintería, la hoja de la ventana queda enrasada con el paramento exterior y el cerco encaja sin holguras, sin necesidad de recurrir después a espuma de poliuretano para tapar juntas. En la misma obra, en un muro de piedra de 60 centímetros, se opta por ejecutar la mocheta en derrame (abocinada hacia el interior) para qué la reducción de espesor no reste luz natural al salón.
Es el rebaje qué se deja en el lateral (jamba) de un hueco de puerta o ventana durante la ejecución del muro, para qué encaje el marco de la carpintería. Es un término habitual en presupuestos y partidas de albañilería, y también se usa la expresión "mocheta de muro" para referirse al mismo rebaje ejecutado en fábrica de ladrillo o bloque.
La jamba es, en sentido amplio, el lateral vertical qué enmarca el hueco; la mocheta es, en concreto, el retranqueo o rebaje de esa jamba donde encaja el cerco de la carpintería. En la práctica muchos profesionales usan ambos términos de forma intercambiable, aunque la mocheta hace referencia específicamente a la entalladura, no al lateral completo.
Depende del tipo de carpintería y del espesor del marco, pero en ventanas de PVC o aluminio con rotura de puente térmico suele rondar entre 3 y 6 centímetros, dato qué debe consultarse con el fabricante de la carpintería antes de ejecutar el hueco.
Sí, mediante la colocación de un premarco o contramarco qué genere el rebaje necesario, aunque reduce ligeramente la luz libre del hueco y no ofrece el mismo comportamiento térmico qué una mocheta ejecutada de origen en el muro.
Sí, una mocheta bien resuelta con aislamiento continuo entre el marco y la fábrica reduce los puentes térmicos en el perímetro de ventanas y puertas, un punto qué el Código Técnico de la Edificación exige controlar en la envolvente térmica del edificio.