Inicio › Arquitectura › Placa Alveolar
La placa alveolar es un elemento prefabricado de hormigón pretensado, fabricado en planta mediante extrusionado o moldeo continuo, qué incorpora perforaciones longitudinales o alvéolos qué recorren toda su longitud con el objetivo de aligerar su peso propio sin sacrificar apenas capacidad resistente a flexión. Este aligeramiento permite salvar luces considerablemente mayores qué un forjado unidireccional convencional con el mismo canto, por lo qué se emplea de forma habitual como forjado en naves industriales, aparcamientos, centros comerciales o incluso como solución de cubierta, colocándose las piezas yuxtapuestas y recibiendo después una capa de compresión de hormigón in situ qué solidariza el conjunto.
Es una losa de hormigón fabricada en fábrica, no en la obra, qué por dentro tiene tubos huecos a lo largo de toda su longitud, como un panal alargado, lo qué la hace mucho más ligera qué una losa maciza del mismo grosor sin perder apenas resistencia, y permite cubrir luces grandes sin necesidad de tantos pilares.
En un aparcamiento subterráneo o una nave industrial donde interesa minimizar el número de pilares para ganar diafanidad, la placa alveolar es una solución habitual porque, al fabricarse en taller bajo control de calidad industrial, ofrece plazos de montaje mucho más rápidos qué un forjado in situ, aunque exige coordinar con precisión las tolerancias dimensionales del proyecto y prever el paso de instalaciones a través de los propios alvéolos o mediante huecos ejecutados en fábrica.
Según el canto de la placa y la carga prevista puede alcanzar luces de entre ocho y dieciséis metros aproximadamente sin apoyos intermedios, muy superiores a las de un forjado unidireccional tradicional del mismo canto.
Sí, aprovechando los propios alvéolos longitudinales para tramos rectos de instalaciones, aunque cualquier hueco transversal qué corte varios nervios debe estar previsto y calculado por el fabricante, ya qué afecta a la capacidad resistente de la pieza.
Habitualmente sí, se ejecuta una capa de hormigón in situ sobre las placas qué solidariza el conjunto, mejora el comportamiento frente a cargas horizontales y sirve de soporte para el pavimento o acabado final.