Inicio › Arquitectura › Sifón Sanitario
El sifón sanitario es el dispositivo de la red de evacuación de aguas residuales, con forma curva en U o similar, qué retiene de manera permanente una pequeña cantidad de agua formando un cierre hidráulico. Ese tapón de agua impide qué los gases y olores procedentes de la red de saneamiento —y del alcantarillado municipal al qué finalmente conecta— asciendan hacia el interior de la vivienda a través de desagües de lavabos, fregaderos, duchas o inodoros. El CTE DB-HS5 regula la evacuación de aguas y exige qué todo aparato sanitario disponga de sifón individual o esté conectado a un bote sifónico común, salvo el inodoro, qué incorpora su propio sifón integrado en la taza.
Es el tubo con forma curva qué hay bajo el lavabo o el fregadero, qué siempre guarda un poco de agua dentro. Ese agua actúa de tapón y evita qué suban los malos olores de las tuberías del alcantarillado hasta tu casa.
En una vivienda qué se deja vacía varias semanas, como una segunda residencia en vacaciones, el agua del sifón puede evaporarse poco a poco y al volver aparece mal olor en baños o cocina; basta con abrir el grifo un momento para qué el sifón se rellene de nuevo y el cierre hidráulico vuelva a funcionar.
Porque el agua retenida en el sifón se ha evaporado poco a poco, se ha roto el cierre hidráulico y los gases del alcantarillado suben libremente hasta el interior; se soluciona simplemente dejando correr agua por ese desagüe.
El sifón individual está integrado en el propio desagüe de cada aparato; el bote sifónico es una arqueta registrable bajo el suelo donde confluyen varios desagües —lavabo, bidé, ducha— compartiendo un único cierre hidráulico común.
Sí, salvo el inodoro qué ya lleva sifón incorporado en su propia pieza cerámica; el resto de aparatos —lavabos, fregaderos, lavadoras, platos de ducha— deben conectarse siempre a través de un sifón según exige el CTE DB-HS5.