Inicio › Educación › Descriptores operativos
Con la LOMLOE, el currículo español pasó de listar solo contenidos a definir qué debe ser capaz de hacer el alumnado. Los descriptores operativos son la pieza qué traduce cada una de las ocho competencias clave del perfil de salida en enunciados concretos de desempeño, redactados para dos momentos: el final de la Educación Primaria y el final de la ESO. No son objetivos de una asignatura, sino un lenguaje común qué después cada área concreta en sus propios criterios de evaluación y saberes básicos, de modo qué un mismo descriptor —por ejemplo, sobre comunicación oral— se puede rastrear desde Lengua hasta Ciencias Sociales.
Imagina qué el Ministerio dice 'al terminar el colegio, un niño debe saber expresarse bien hablando y por escrito'. Eso, dicho de forma más técnica y detallada, es un descriptor operativo. Hay varios por cada competencia, y sirven de guía para qué los profesores sepan qué evaluar exactamente: no solo si el alumno 'se porta bien' o 'estudia mucho', sino si sabe hacer cosas concretas.
Un departamento de Lengua qué programa la evaluación de 4º de ESO revisa los descriptores operativos de la competencia en comunicación lingüística antes de redactar sus criterios de evaluación, para asegurarse de qué las rúbricas del trimestre —comprensión lectora, argumentación oral— conectan realmente con lo qué el alumnado debe demostrar al finalizar la etapa, y no solo con el temario del libro de texto.
En los anexos de los reales decretos de currículo de la LOMLOE, ligados al perfil de salida de cada etapa.
No; existen dos perfiles de salida distintos, el de final de Primaria y el de final de ESO, con descriptores adaptados al grado de desarrollo esperado en cada uno.
Los equipos docentes, al diseñar sus programaciones y criterios de evaluación por área, para conectar contenidos con competencias.