Inicio › Financiero › la cuota hipotecaria
La cuota hipotecaria es el importe que el prestatario abona con periodicidad (habitualmente mensual) para reembolsar un préstamo hipotecario. Se compone de dos partes: la amortización, que reduce el capital pendiente, y los intereses, calculados sobre ese capital. En el sistema de amortización francés, el más común en España, la cuota es constante pero su composición interna cambia con el tiempo.
Es lo que pagas cada mes por tu hipoteca. Una parte sirve para devolver el dinero que te prestaron y otra para pagar los intereses del banco. Al principio pagas sobre todo intereses y muy poco capital; con los años, la proporción se invierte y amortizas cada vez más deuda.
En el sistema francés, la cuota se calcula con una fórmula que reparte el capital y los intereses de forma que el pago mensual sea constante durante todo el plazo (si el tipo es fijo). Depende de tres variables: el capital prestado, el tipo de interés y el plazo. A mayor plazo, menor cuota mensual pero más intereses totales.
Para un préstamo de 150.000 € a 25 años con un interés fijo del 3%, la cuota mensual ronda los 711 €. En los primeros meses, unos 375 € son intereses y 336 € amortización de capital. Veinte años después, la mayor parte de la cuota amortiza capital y apenas quedan intereses, porque la deuda pendiente es mucho menor.
En hipotecas a tipo variable, la cuota se revisa periódicamente según el euríbor más el diferencial pactado, subiendo o bajando. En las de tipo fijo, la cuota permanece constante. Amortizar capital anticipadamente reduce la cuota o el plazo. El banco entrega un cuadro de amortización con el desglose de cada cuota.
El error más común es fijarse solo en la cuota mensual sin mirar el total de intereses del préstamo. Otro es no prever las subidas de cuota en las hipotecas variables. También se confunde amortizar para reducir cuota con amortizar para reducir plazo, opciones con efectos muy distintos en el ahorro.
La cuota hipotecaria se enmarca en la normativa de crédito inmobiliario (Ley 5/2019) y responde al sistema de amortización pactado, habitualmente el francés de cuota constante.
El pago periódico que devuelve un préstamo hipotecario, con parte de capital y parte de intereses.
Porque los intereses se calculan sobre el capital pendiente, que es mayor al inicio del préstamo.
Del capital prestado, el tipo de interés y el plazo de amortización.
El método de cuota constante durante todo el plazo, el más habitual en las hipotecas españolas.
Puede reducir la cuota o el plazo, según lo que elija el prestatario.