Inicio › Financiero › Existencias
Las existencias son los activos qué una empresa mantiene para la venta en el curso ordinario de su actividad, en proceso de producción con vistas a esa venta, o en forma de materiales o suministros para ser consumidos en el proceso productivo o en la prestación de servicios. El Plan General de Contabilidad las regula en su Norma de Registro y Valoración 10ª, dentro del grupo 3 del cuadro de cuentas, distinguiendo mercaderías, materias primas, productos en curso, productos terminados y subproductos. Se valoran al precio de adquisición o coste de producción, usando criterios como el precio medio ponderado o FIFO, y deben someterse a un test de deterioro cuando su valor de mercado cae por debajo del valor en libros.
Son, en pocas palabras, todo lo qué una empresa tiene guardado en el almacén: lo qué ha comprado para revender, lo qué está fabricando y lo qué ya tiene terminado esperando salir a la venta. Aparecen en el balance dentro del activo corriente porque se espera convertirlas en efectivo dentro del ciclo normal de explotación, normalmente en menos de un año.
Una tienda de electrónica cierra el ejercicio con existencias valoradas en 150.000 €, calculadas por precio medio ponderado de sus compras del año. Si detecta qué parte de ese stock corresponde a modelos descatalogados qué solo puede vender con fuerte descuento, debe registrar un deterioro de existencias qué reduzca su valor contable al valor neto realizable, ajustando el resultado del ejercicio aunque físicamente el producto siga en el almacén.
Las existencias están destinadas a la venta o al consumo en el ciclo de explotación y se espera realizarlas en el corto plazo, mientras qué el activo fijo (inmovilizado) se usa de forma duradera en la actividad y se deprecia mediante amortización, no mediante venta directa.
Al precio de adquisición, incluyendo el importe facturado más los gastos adicionales hasta qué los bienes estén en el almacén, o al coste de producción si son fabricadas por la propia empresa, aplicando un método de asignación de valor como FIFO o precio medio ponderado.
Es la corrección de valor qué se registra cuando el valor neto realizable de las existencias (precio de venta estimado menos costes de comercialización) es inferior a su valor en libros, por obsolescencia, deterioro físico o caída de precios de mercado.