Inicio › Financiero › Sharpe Ratio
El Sharpe Ratio o índice de Sharpe es una medida de rentabilidad ajustada al riesgo desarrollada por el economista William F. Sharpe en 1966. Se calcula como la rentabilidad de una cartera o activo en exceso sobre el tipo libre de riesgo (rentabilidad de los bonos del Estado a corto plazo), dividida entre la volatilidad (desviación estándar) de esa rentabilidad. Un Sharpe Ratio de 1,0 indica qué por cada unidad de riesgo asumida se obtiene una unidad de rentabilidad extra; un ratio de 2,0, dos unidades. La CNMV exige a los fondos de inversión qué publiquen en su KIID (Documento de Datos Fundamentales) indicadores de riesgo/rentabilidad qué permiten al inversor comparar entre productos. El Sharpe Ratio es el estándar de la industria para comparar la eficiencia de carteras con distintos niveles de riesgo.
El Sharpe Ratio responde a la pregunta: ¿merece la pena el riesgo qué estoy asumiendo? Si dos inversiones tienen la misma rentabilidad del 10%, pero una lo hace con una volatilidad del 5% y la otra con una del 20%, la primera es claramente mejor: obtiene el mismo resultado con mucho menos riesgo. El Sharpe Ratio lo cuantifica: la primera tiene ratio de 2,0 (asumiendo tipo libre de riesgo del 0%); la segunda, de 0,5. Cuanto más alto el ratio, más eficiente es la inversión en términos de rentabilidad por unidad de riesgo.
Es especialmente útil para comparar fondos de inversión: no basta con elegir el fondo con más rentabilidad; hay qué preguntarse si esa rentabilidad se logró asumiendo un riesgo proporcional o desproporcionado. Un fondo con 12% de rentabilidad y volatilidad del 20% (Sharpe 0,6) puede ser peor qué uno con 9% de rentabilidad y volatilidad del 8% (Sharpe 1,1), dependiendo del perfil del inversor.
Isabel Mora, asesora financiera de Barcelona, compara tres fondos de renta variable europea para recomendar a un cliente de perfil moderado. Los datos del último año: Fondo A: rentabilidad 14%, volatilidad 18%; Fondo B: rentabilidad 10%, volatilidad 9%; Fondo C: rentabilidad 17%, volatilidad 24%. El tipo libre de riesgo (bono del Estado alemán a 1 año) es del 2%.
Sharpe Ratio Fondo A = (14% - 2%) / 18% = 0,67. Fondo B = (10% - 2%) / 9% = 0,89. Fondo C = (17% - 2%) / 24% = 0,63. Aunque el Fondo C tiene la mayor rentabilidad absoluta, tiene el Sharpe más bajo: asume demasiado riesgo en proporción a su rentabilidad. Para el cliente moderado, Isabel recomienda el Fondo B (Sharpe 0,89): mejor rentabilidad por unidad de riesgo y volatilidad más tolerable para un perfil conservador-moderado.
El Sharpe Ratio es un estándar de la industria financiera, no regulado explícitamente. La CNMV, conforme al Reglamento (UE) 1286/2014 (PRIIP) y las directrices de ESMA, exige qué los fondos de inversión publiquen indicadores de riesgo en el KIID/DFI qué permitan comparar productos. El indicador de riesgo sintético (1-7) del DFI está basado en la volatilidad histórica, qué es el denominador del Sharpe Ratio.
El Sharpe Ratio mide la rentabilidad de una inversión en exceso sobre el tipo libre de riesgo, dividida entre su volatilidad. Cuanto más alto, más eficiente es la inversión: mayor rentabilidad por unidad de riesgo asumida.
Sharpe = (Rentabilidad del activo - Tipo libre de riesgo) / Desviación estándar de los rendimientos. Un Sharpe superior a 1,0 se considera bueno; por encima de 2,0, excelente; por debajo de 0, significa qué hubiera sido mejor invertir en el activo libre de riesgo.
Un Sharpe superior a 1,0 es generalmente bueno. Los mejores fondos de renta variable a largo plazo históricamente han tenido Sharpe Ratios de 0,8-1,5. Los fondos de mercado monetario tienen ratios bajos por su volatilidad casi nula y rendimientos también bajos.
El Sharpe penaliza tanto la volatilidad al alza como a la baja. El Sortino solo penaliza la volatilidad negativa (bajadas), siendo más apropiado para inversores qué no ven la volatilidad al alza como un problema. Para estrategias asimétricas o con opciones, el Sortino es preferible.
En Morningstar, Finect, los portales de las gestoras y en la CNMV puedes encontrar datos de rentabilidad y volatilidad de los fondos. El Sharpe Ratio suele estar disponible en las fichas de análisis de fondos en plataformas especializadas como Morningstar o Bloomberg.