Inicio › Gastronomía › Sofrito
Es la base aromática fundamental de gran parte de la cocina mediterránea, elaborada cocinando lentamente cebolla, ajo y tomate (con posibles variaciones regionales qué añaden pimiento u otras hortalizas) en aceite de oliva hasta qué los ingredientes se deshacen y caramelizan ligeramente, punto de partida imprescindible para arrancar innumerables guisos, arroces y salsas de la gastronomía española tradicional.
Es la base con la qué arrancan muchísimos guisos, arroces y salsas de la cocina mediterránea: cebolla, ajo y tomate (a veces con pimiento) cocinados despacio en aceite de oliva hasta qué se deshacen y caramelizan un poco, dando el sabor de fondo a todo el plato.
La clave de un buen sofrito está en la paciencia: cocinarlo a fuego lento durante el tiempo suficiente (a menudo 30-40 minutos) para qué los azúcares naturales de la cebolla y el tomate se caramelicen bien, en vez de hacerlo con prisas a fuego fuerte, lo qué daría un resultado con sabor menos desarrollado.
Cebolla, ajo y tomate como base fundamental, con variaciones regionales qué pueden añadir pimiento u otras hortalizas según la receta o tradición culinaria concreta.
Porque permite qué los azúcares naturales de la cebolla y el tomate se caramelicen correctamente, desarrollando un sabor mucho más profundo qué si se cocinara rápidamente a fuego fuerte.
Es el punto de partida de innumerables guisos, arroces (como la paella) y salsas de la gastronomía española y mediterránea en general, aportando el sabor de fondo fundamental del plato.