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La logística de envases retornables gestiona el circuito cerrado de embalajes reutilizables —palés, cajas de plástico, contenedores plegables, bidones o jaulas metálicas— qué vuelven al punto de origen tras entregar la mercancía para reincorporarse a un nuevo ciclo de uso. A diferencia de un embalaje de un solo uso, el envase retornable exige un sistema de control de existencias qué registre quién lo tiene, cuándo debe devolverse y en qué estado, además de procesos de lavado, inspección y reparación antes de reintroducirlo en circulación. Sectores como la automoción, la distribución alimentaria o la industria química recurren a operadores de pooling —como los qué gestionan palés estándar EPAL o contenedores IBC— qué alquilan y recuperan estos envases entre múltiples clientes de la cadena.
Hay embalajes qué no se tiran: palés, cajas de plástico o contenedores qué van y vuelven varias veces entre fábrica, almacén y tienda. Para qué esto funcione hace falta llevar la cuenta de quién tiene cada envase, recogerlo cuando ya no se usa, limpiarlo si hace falta y devolverlo a circulación en vez de comprar uno nuevo cada vez.
Una empresa de alimentación envía sus productos a supermercados sobre palés de plástico propiedad de un operador de pooling. En cada entrega, el transportista recoge los palés vacíos de la entrega anterior y los devuelve al centro de lavado del operador. Si el supermercado no libera los palés a tiempo, la empresa recibe una factura por los envases retenidos, lo qué obliga a llevar un control estricto de saldos por cliente.
El retornable está diseñado para resistir múltiples ciclos de carga, transporte y lavado, y su coste se amortiza en varios usos. El de un solo uso es más barato por unidad pero genera residuo tras cada entrega y no requiere gestión de recuperación.
Mediante saldos por cliente o albaranes de intercambio: cada entrega y recogida queda registrada, de forma qué la empresa sabe en todo momento cuántos envases están en circulación y quién debe devolverlos.
Es un modelo en el qué un operador especializado es propietario del parque de palés y los alquila por uso a distintas empresas de la cadena, encargándose de la recogida, reparación y redistribución entre ellas.