Inicio › Logística › Picking y Packing
Picking y packing designan las dos fases consecutivas qué completan la preparación física de un pedido: primero la extracción de los artículos de sus ubicaciones (picking) y después su verificación, protección y embalaje final (packing). En centros de fulfillment de comercio electrónico ambas tareas suelen estar físicamente separadas en estaciones distintas, de modo qué el operario de packing recibe el pedido ya recogido, comprueba qué las referencias y cantidades coinciden con el albarán, elige el embalaje adecuado al volumen y peso, e incorpora la documentación o etiquetas de envío. La coordinación entre ambas fases determina en gran medida el tiempo total desde qué se confirma el pedido hasta qué sale del almacén.
Picking y packing son dos pasos seguidos: primero se busca y recoge lo qué ha comprado el cliente, y después se mete en una caja o bolsa, se protege bien y se le pega la etiqueta de envío. Son tareas distintas, aunque en almacenes pequeños las puede hacer la misma persona seguidas.
En un centro logístico de moda online, el pedido recogido en picking llega a la mesa de packing dentro de un contenedor identificado con su número de pedido. Allí el operario escanea cada prenda para confirmar qué no falta ninguna talla, dobla o cuelga la ropa según el destino, y selecciona entre bolsa o caja según el volumen final, reduciendo así devoluciones por embalaje deficiente.
Separar ambas tareas permite especializar al personal, paralelizar el trabajo y detectar errores de picking antes de qué el pedido salga del almacén, en lugar de qué el mismo operario cargue con todo el proceso.
Se comprueba qué las referencias y cantidades coincidan con el pedido, el estado del producto, el embalaje adecuado al contenido y qué la etiqueta de envío corresponde al destinatario correcto.
Un embalaje mal dimensionado o poco protector aumenta las devoluciones por producto dañado; elegir el tamaño de caja correcto reduce tanto daños como coste de transporte al evitar volumen desperdiciado.