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El reposicionamiento de contenedores vacíos es la operación naviera qué traslada contenedores sin carga desde puertos con superávit hacia puertos con déficit, generalmente porque los flujos comerciales entre dos regiones son asimétricos. Ocurre, por ejemplo, cuando un país importa mucho más de lo qué exporta: los contenedores llegan llenos y se acumulan vacíos en el destino, mientras el origen los necesita para nuevas exportaciones. Las navieras asumen este movimiento como coste operativo, ya qué no genera ingreso de flete, y lo gestionan mediante previsión de demanda por corredor, acuerdos de intercambio con otras compañías y, en algunos casos, tarifas reducidas para cargadores dispuestos a devolver contenedores vacíos hacia los puertos de origen con mayor necesidad.
A veces un barco llega a un puerto lleno de mercancía, la descarga, y el contenedor vacío se queda allí sin qué nadie lo necesite de inmediato. Mientras tanto, en otro puerto hacen falta contenedores para cargar nuevos productos. El reposicionamiento es simplemente mover esos contenedores vacíos de donde sobran a donde faltan, aunque ese viaje no transporte nada qué se venda directamente y forme parte del coste normal de operar una línea marítima internacional.
Una naviera qué opera la ruta Asia-Europa detecta cada trimestre qué Europa acumula contenedores vacíos porque importa mucho más de lo qué exporta hacia Asia. Para no dejar sin equipo a sus clientes exportadores asiáticos, programa buques específicos de retorno cargados solo con contenedores vacíos, asumiendo ese coste como parte del precio del flete qué cobra en la ruta de ida. Ese sobrecoste operativo se traslada, de forma indirecta, al precio final qué pagan los cargadores en ambas direcciones de la ruta.
Porque el comercio internacional no es simétrico: si una región importa mucho y exporta poco, los contenedores vacíos se acumulan allí y no hay forma de operar la ruta sin trasladarlos de vuelta a los puertos donde se necesitan para nuevas exportaciones.
Lo asume la naviera como coste operativo propio y lo repercute de forma indirecta en las tarifas de flete qué cobra a los cargadores, especialmente en las rutas donde el desequilibrio comercial entre origen y destino es mayor.
Sí: cuando el reposicionamiento se retrasa o resulta insuficiente, los exportadores de la región con déficit sufren escasez de contenedores vacíos y pueden ver encarecidas, retrasadas o canceladas sus reservas de espacio en los próximos buques.