Inicio › Logística › RFID Logístico
El RFID logístico es el uso de la tecnología de identificación por radiofrecuencia (Radio Frequency Identification) para etiquetar, rastrear y controlar mercancías, palés o activos a lo largo de la cadena de suministro mediante chips que emiten una señal captada por lectores sin necesidad de contacto visual directo.
A diferencia del código de barras tradicional, que requiere escanear cada unidad de forma individual, el RFID permite leer decenas o cientos de etiquetas simultáneamente y a distancia, lo que acelera enormemente procesos como el recuento de inventario, la recepción de mercancía o el control de salida en los muelles de expedición.
Su implantación implica un coste inicial más alto que el código de barras, tanto en etiquetas como en lectores e infraestructura, por lo que suele reservarse para operaciones de alto valor o alto volumen donde la ganancia de velocidad y precisión compensa la inversión.
En términos sencillos, el RFID es una etiqueta con un chip que un lector puede leer a distancia y sin verla directamente, permitiendo contar o localizar muchos productos a la vez en lugar de uno por uno como con el código de barras.
Se aplica en un almacén de moda o electrónica donde cada prenda o dispositivo lleva una etiqueta RFID: al pasar un palé completo por un arco lector en el muelle, el sistema registra automáticamente todas las unidades en segundos, sin que un operario tenga que escanear caja por caja.
El código de barras necesita línea de visión directa y lectura unidad por unidad; el RFID lee a distancia y de forma simultánea múltiples etiquetas, aunque tiene un coste por unidad más elevado.
Las pasivas, sin batería propia y de menor coste, activadas por la señal del lector; y las activas, con batería incorporada, que emiten señal de forma continua y tienen mayor alcance pero también mayor precio.
No siempre: suele ser rentable en operaciones de alto volumen o alto valor unitario, como moda, electrónica o control de activos, mientras que en productos de bajo margen el código de barras sigue siendo más eficiente en coste.