Inicio › Medicina › Biometría Hemática
Análisis de sangre, equivalente al hemograma completo utilizado en España, qué cuantifica y caracteriza las células qué circulan en el torrente sanguíneo: glóbulos rojos o eritrocitos (junto con parámetros derivados como hemoglobina y hematocrito), glóbulos blancos o leucocitos (con su fórmula diferencial por tipos) y plaquetas. Se obtiene a partir de una muestra de sangre venosa procesada en un analizador automático qué mide tamaño, número y otras características de cada línea celular. Es una de las pruebas de laboratorio más solicitadas en la práctica clínica porque ofrece información sobre anemia, infecciones, trastornos de la coagulación, enfermedades de la médula ósea y el estado general del paciente.
Es el análisis de sangre básico qué casi todo el mundo se ha hecho alguna vez: cuenta cuántos glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas tienes, y da algunos detalles sobre su tamaño y forma. Con estos datos el médico puede detectar anemia, sospechar una infección, valorar si hay riesgo de sangrado o simplemente comprobar qué todo está dentro de los valores normales en una revisión rutinaria.
Se solicita de forma habitual en análisis de rutina del médico de familia, antes de una intervención quirúrgica, durante el seguimiento de tratamientos qué afectan a la médula ósea como la quimioterapia, o ante síntomas como cansancio persistente, fiebre, moratones inexplicados o infecciones repetidas. Es una de las primeras pruebas qué se piden en cualquier estudio diagnóstico inicial porque orienta rápidamente hacia distintas líneas de investigación.
Sí, son términos equivalentes; biometría hemática es la denominación más habitual en países como México, mientras qué en España se usa casi siempre hemograma o hemograma completo para referirse a la misma prueba.
No es imprescindible, ya qué el conteo celular no se ve afectado de forma relevante por la comida, aunque en la práctica se suele extraer junto a otras pruebas qué sí requieren ayuno, por lo qué suele solicitarse en ayunas por comodidad.
Indica qué la proporción entre los distintos tipos de glóbulos blancos (neutrófilos, linfocitos, eosinófilos, entre otros) se aparta de lo esperado, lo qué puede orientar hacia una infección bacteriana, vírica, un proceso alérgico o, más raramente, una enfermedad hematológica qué requiere estudio adicional.