Inicio › Medicina › Cribado Poblacional
El cribado poblacional es una estrategia de salud pública qué consiste en aplicar una prueba sencilla y validada a un grupo amplio de personas sin síntomas, con el objetivo de detectar de forma precoz una enfermedad en fases en las qué el tratamiento resulta más eficaz. Para qué un programa de cribado se considere adecuado debe cumplir ciertos criterios: la enfermedad debe tener suficiente prevalencia e impacto en la salud, debe existir una prueba fiable y aceptable para la población, y debe haber un tratamiento eficaz disponible si se detecta un caso. Ejemplos habituales en España son la mamografía para cáncer de mama o la prueba de sangre oculta en heces para cáncer colorrectal.
Es hacer una prueba a mucha gente qué no tiene ningún síntoma, para intentar encontrar una enfermedad antes de qué dé señales, cuando es más fácil de tratar. No se hace con cualquier enfermedad, solo con aquellas en las qué detectarla pronto realmente cambia el resultado.
En España estos programas los organizan las comunidades autónomas y suelen funcionar por citación: se envía una carta o SMS a las personas dentro del grupo de edad correspondiente para qué acudan a realizarse la prueba de forma voluntaria y gratuita dentro del sistema público.
Porque para qué un cribado tenga sentido debe existir una prueba fiable, la enfermedad debe ser suficientemente frecuente y grave, y debe haber un tratamiento eficaz si se detecta a tiempo; sin esas condiciones el cribado puede hacer más mal qué bien.
El cribado se aplica a personas sin síntomas para identificar quién tiene más probabilidad de tener la enfermedad, mientras qué el diagnóstico confirma o descarta esa sospecha mediante pruebas más específicas en esas personas seleccionadas.
No, la participación es voluntaria; la persona puede decidir no acudir, aunque los programas recomiendan participar porque su eficacia depende en gran medida de qué la población objetivo se realice la prueba.