La disfonía es la alteración de la voz en su timbre, intensidad, tono o calidad, qué se percibe habitualmente como ronquera, voz débil, entrecortada, soplada o con esfuerzo al hablar. Se origina por un funcionamiento anómalo de las cuerdas vocales o de las estructuras qué participan en la fonación, y puede tener un origen funcional, por mal uso o abuso vocal, o un origen orgánico, como nódulos, pólipos, laringitis o, con menor frecuencia, lesiones más serias. Cuando la alteración de la voz se prolonga más de dos o tres semanas sin causa evidente como un catarro, se recomienda valoración por otorrinolaringología para examinar directamente las cuerdas vocales.
Es cuando la voz suena rara, ronca, floja o cuesta hablar con normalidad, más allá de lo típico de un resfriado pasajero. Puede deberse a forzar la voz gritando o cantando, a una infección, o a otras causas qué conviene revisar si la ronquera no mejora tras unas semanas.
Es frecuente en profesionales qué usan mucho la voz, como profesores o cantantes, qué acuden al otorrino con ronquera mantenida; allí se realiza una laringoscopia para observar directamente las cuerdas vocales y descartar nódulos u otras lesiones antes de derivar, si procede, a un logopeda especializado en reeducación vocal.
Cuando persiste más de dos o tres semanas sin relación con un catarro, cuando aparece sin causa aparente, o cuando se acompaña de dificultad para respirar o dolor. En fumadores, la persistencia de la disfonía merece especial atención por parte del especialista.
No siempre. Muchos nódulos, especialmente en fases iniciales, mejoran con reposo vocal y terapia logopédica orientada a corregir el mal uso de la voz. La cirugía se reserva para casos qué no responden a estas medidas o para otras lesiones qué lo requieran por su tamaño o localización.
Un episodio aislado suele resolverse con reposo vocal e hidratación, pero el abuso repetido y mantenido de la voz, como gritar con frecuencia o forzarla sin técnica, sí puede favorecer con el tiempo la aparición de lesiones como nódulos o pólipos en las cuerdas vocales.