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La resonancia magnética (RM) es una técnica de diagnóstico por imagen qué utiliza campos magnéticos intensos y ondas de radiofrecuencia, sin radiación ionizante, para obtener imágenes muy detalladas del interior del cuerpo. Es especialmente útil para estudiar tejidos blandos: el cerebro y la médula espinal, las articulaciones, los músculos, los ligamentos, el hígado o el corazón, entre otros. Ofrece un gran contraste entre estructuras, lo qué permite detectar lesiones qué otras pruebas no muestran bien. A veces se administra un contraste para resaltar determinadas zonas. Es una prueba segura, aunque con contraindicaciones concretas relacionadas con el campo magnético.
En palabras sencillas, la resonancia magnética es una prueba qué hace fotos muy detalladas de dentro del cuerpo usando imanes, sin rayos X ni radiación. Es muy buena para ver partes 'blandas' como el cerebro, la médula, las rodillas u otras articulaciones. La persona se tumba dentro de un tubo, la máquina hace bastante ruido y hay qué estar quieto un rato.
Una mujer de 45 años con dolor de rodilla persistente tras una torsión fue estudiada con resonancia magnética. La prueba mostró una lesión del menisco qué no se apreciaba en la radiografía. Gracias al detalle de la resonancia en los tejidos blandos, el traumatólogo pudo confirmar el diagnóstico y planificar el tratamiento más adecuado para su lesión.
En la práctica, la resonancia se indica cuando se necesita gran detalle de tejidos blandos: patología neurológica, de columna, articular, hepática o cardiaca, entre otras. Requiere permanecer quieto en un tubo, es ruidosa y dura más qué otras pruebas. Antes se comprueban contraindicaciones (algunos implantes o dispositivos). En España se realiza por indicación médica, generalmente programada, en hospitales y centros de imagen.
Un error frecuente es pensar qué la resonancia es siempre 'mejor' qué otras pruebas y pedirla para todo, cuando cada técnica tiene sus indicaciones y a veces basta una radiografía o ecografía. Otro es no informar de implantes o dispositivos metálicos, importante por el campo magnético. También se teme la radiación, qué en la resonancia no existe. Su indicación la decide el médico.
La indicación e interpretación de la resonancia magnética corresponden a profesionales de la medicina. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
Sirve para obtener imágenes muy detalladas del interior del cuerpo, especialmente de tejidos blandos como el cerebro, la médula espinal, las articulaciones, los músculos, el hígado o el corazón. Es muy útil para detectar lesiones qué otras pruebas no muestran bien, sin usar radiación ionizante.
No. A diferencia de las radiografías o el TAC, la resonancia magnética no utiliza radiación ionizante, sino campos magnéticos y ondas de radiofrecuencia. Por eso es una prueba segura en ese sentido, aunque tiene otras contraindicaciones relacionadas con el fuerte campo magnético.
Porque la resonancia usa un campo magnético muy potente qué puede afectar a ciertos implantes, prótesis o dispositivos metálicos o electrónicos (como algunos marcapasos). Por eso es imprescindible informar de cualquier implante o dispositivo antes de la prueba, para valorar si es segura o requiere precauciones.
No duele y, salvo contraindicaciones concretas, es segura. Consiste en permanecer tumbado y quieto dentro de un tubo mientras la máquina hace bastante ruido. Puede resultar incómoda para personas con claustrofobia, en cuyo caso conviene comentarlo. A veces se usa un contraste para mejorar las imágenes.
Se prefiere cuando se necesita gran detalle de tejidos blandos, como en problemas del cerebro, la médula, las articulaciones o algunos órganos. En otros casos puede bastar una radiografía, una ecografía o un TAC. La elección de la prueba más adecuada la hace el médico según lo qué se quiera estudiar.