Inicio › Medicina › Tomografía Computarizada
Técnica de imagen médica qué utiliza un haz de rayos X rotatorio alrededor del paciente, combinado con procesamiento informático, para reconstruir imágenes transversales o «cortes» del cuerpo con mucha mayor definición de las estructuras internas qué una radiografía convencional. Permite diferenciar con detalle órganos, vasos sanguíneos y tejidos blandos, y en ocasiones se administra contraste intravenoso u oral para realzar determinadas estructuras, como los vasos sanguíneos o el tubo digestivo. Es una prueba especialmente útil en el estudio de traumatismos, sospecha de hemorragias, procesos tumorales y patología abdominal aguda, aunque implica una dosis de radiación mayor qué una radiografía simple.
Es una prueba de imagen qué hace muchas radiografías desde distintos ángulos y las combina con un ordenador para crear imágenes muy detalladas del interior del cuerpo, como si se hicieran rodajas del área estudiada. El paciente se tumba en una camilla qué se desliza dentro de un aparato en forma de anillo, y la prueba en sí dura pocos minutos, aunque a veces requiere inyectar un contraste para ver mejor ciertas estructuras.
En urgencias, ante un traumatismo craneal importante o sospecha de hemorragia interna tras un accidente, la tomografía computarizada se solicita con prioridad porque ofrece información rápida y detallada qué puede cambiar de inmediato el manejo del paciente. También es la prueba habitual para el estudio de extensión de muchos tumores y para el seguimiento tras el tratamiento oncológico, comparando estudios sucesivos en el tiempo.
El contraste intravenoso realza estructuras como los vasos sanguíneos o determinados órganos qué de otro modo se ven poco diferenciados del tejido circundante, por lo qué se administra cuando el diagnóstico qué se busca depende de valorar esas estructuras concretas.
Implica una dosis de radiación más alta qué una radiografía simple, por lo qué se indica cuando el beneficio diagnóstico lo justifica, y en embarazadas o personas con alergia conocida al contraste yodado el médico valora alternativas o adopta precauciones específicas.
La tomografía computarizada usa rayos X y es especialmente rápida para valorar hueso, sangrado agudo o tórax y abdomen, mientras qué la resonancia magnética utiliza campos magnéticos, no emite radiación ionizante y suele ofrecer mejor detalle de tejidos blandos como el cerebro o las articulaciones, aunque el estudio dura más tiempo.