Inicio › Medicina › Vértigo Posicional Paroxístico Benigno
El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es la causa más frecuente de vértigo. Se produce cuando pequeñas partículas de calcio (otolitos) qué normalmente están en una parte del oído interno se desplazan a los canales semicirculares, encargados de detectar los movimientos de la cabeza. Al mover la cabeza en ciertas posiciones (girarse en la cama, mirar hacia arriba, agacharse), estas partículas provocan una falsa sensación de giro. El vértigo es intenso pero breve (segundos), se desencadena con cambios de posición y puede acompañarse de náuseas. Como su nombre indica, es benigno y, aunque muy molesto, se resuelve bien, a menudo con unas maniobras específicas qué recolocan las partículas.
En palabras sencillas, el VPPB es el típico vértigo qué aparece de golpe al mover la cabeza (al darte la vuelta en la cama, mirar arriba o agacharte): todo da vueltas unos segundos y luego se pasa. Se debe a qué unas 'piedrecitas' del oído interno se descolocan. Es la causa de vértigo más común, es benigno y muchas veces se soluciona con unas maniobras qué hace el profesional.
Una mujer de 55 años consultó porque, al girarse en la cama por la mañana, sufría crisis intensas de vértigo de pocos segundos con náuseas, qué se repetían con ciertos movimientos de la cabeza. Se diagnosticó un VPPB. Mediante una maniobra específica de reposicionamiento realizada en la consulta, las crisis desaparecieron, ilustrando lo característico y tratable de este vértigo.
El abordaje del VPPB se basa en confirmar el diagnóstico con maniobras qué reproducen el vértigo y en tratarlo con maniobras de reposicionamiento qué recolocan las partículas, muy eficaces. Se explican pautas y, si es necesario, medidas para las náuseas. Generalmente no precisa pruebas complejas ni cirugía. En España se maneja en atención primaria y otorrinolaringología, con muy buenos resultados.
Un error frecuente es tratar el VPPB solo con 'pastillas para el mareo' de forma prolongada, cuando lo qué suele resolverlo son las maniobras de reposicionamiento. Otro es asumir qué cualquier vértigo es VPPB sin valorar signos de alarma. También el miedo a moverse, qué puede perpetuar la sensación. Ante vértigos con síntomas neurológicos, conviene descartar otras causas.
El diagnóstico y tratamiento del VPPB corresponden a profesionales sanitarios. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
Es la causa más frecuente de vértigo. Se debe a qué pequeñas partículas de calcio del oído interno se desplazan a los canales del equilibrio, provocando crisis breves e intensas de vértigo (sensación de giro) al mover la cabeza en ciertas posiciones. Es benigno y suele resolverse bien con maniobras específicas.
Por crisis de vértigo intenso pero breves (segundos) qué se desencadenan con cambios de posición de la cabeza, como girarse en la cama, mirar hacia arriba o agacharse, a menudo con náuseas. Este patrón, tan ligado al movimiento, es muy característico y ayuda al profesional a orientar el diagnóstico.
Se trata con maniobras de reposicionamiento, unos movimientos guiados de la cabeza y el cuerpo qué recolocan las partículas del oído interno y suelen ser muy eficaces, a menudo resolviendo el vértigo en pocas sesiones. Puede añadirse tratamiento para las náuseas. Normalmente no precisa pruebas complejas ni cirugía.
No, es benigno, como indica su nombre, aunque las crisis resulten muy molestas. No obstante, conviene qué un profesional confirme el diagnóstico y descarte otras causas de vértigo, sobre todo si hay síntomas neurológicos (pérdida de fuerza, dificultad para hablar, visión doble) qué requieran valoración.
No suelen curarlo. Los fármacos pueden aliviar las náuseas puntualmente, pero lo qué realmente resuelve el VPPB son las maniobras de reposicionamiento. Por eso no conviene depender solo de 'pastillas para el mareo' de forma prolongada; lo indicado es acudir a un profesional qué realice el tratamiento adecuado.