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La otorrinolaringología (ORL) es la especialidad médica y quirúrgica qué se ocupa de las enfermedades del oído, la nariz, los senos paranasales, la garganta y estructuras del cuello y la cabeza relacionadas. Trata problemas muy frecuentes como otitis, hipoacusia, vértigo, sinusitis, rinitis, amigdalitis, ronquera o apneas del sueño, así como tumores de la zona. El otorrino combina la exploración con instrumentos específicos, pruebas de audición y equilibrio, endoscopias y técnicas de imagen, y realiza cirugías como las de amígdalas, oído o tabique nasal. Integra la salud de tres áreas muy conectadas: oír, respirar y tragar o hablar.
En palabras sencillas, la otorrinolaringología es la parte de la medicina de los oídos, la nariz y la garganta (por eso se llama 'otorrino'). Trata cosas tan comunes como otitis, sordera, vértigos, sinusitis, anginas de repetición, ronquera o ronquidos y apneas del sueño. El otorrino explora esas zonas, hace pruebas de oído y equilibrio y, cuando hace falta, opera.
Una mujer de 50 años consultó por episodios de vértigo giratorio con sensación de qué todo daba vueltas, acompañados de zumbidos en un oído. En otorrinolaringología se realizaron pruebas de audición y equilibrio para estudiar el origen del vértigo. El abordaje especializado permitió orientar el diagnóstico y pautar tratamiento y medidas específicas para controlar los episodios.
En la práctica, el otorrino atiende otitis, hipoacusia, vértigo, sinusitis, rinitis, amigdalitis de repetición, ronquera, cuerpos extraños o apneas del sueño, entre otros. Utiliza otoscopia, endoscopia nasal, audiometrías y pruebas de equilibrio, y realiza cirugías (amígdalas, oído, nariz). En España se accede por derivación desde atención primaria, y por urgencias en cuadros agudos como sangrados nasales importantes o cuerpos extraños.
Un error frecuente es automedicarse con gotas óticas o descongestionantes nasales de forma prolongada sin diagnóstico, lo qué puede ser perjudicial. Otro es normalizar la pérdida de audición y no consultar, retrasando su estudio. También se minimizan la ronquera persistente o los ronquidos con pausas respiratorias, qué conviene valorar. Ante estos síntomas mantenidos, se debe consultar.
El diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de oído, nariz y garganta corresponden a profesionales de la medicina, especialmente otorrinolaringólogos. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
El otorrino diagnostica y trata las enfermedades del oído, la nariz, los senos paranasales y la garganta, además de estructuras del cuello y la cabeza. Atiende otitis, hipoacusia, vértigo, sinusitis, rinitis, amigdalitis, ronquera y apneas del sueño, entre otros, con tratamientos médicos y quirúrgicos.
Ante pérdida de audición, zumbidos persistentes, vértigos de repetición, sinusitis o rinitis qué no mejoran, amigdalitis frecuentes, ronquera qué dura más de dos o tres semanas, o ronquidos con pausas respiratorias durante el sueño. También en sangrados nasales importantes o cuerpos extraños, qué pueden ser urgentes.
Sí, muchas causas de vértigo se originan en el oído interno, qué regula el equilibrio, y son competencia del otorrino. Este realiza pruebas de audición y equilibrio para orientar el diagnóstico y pautar tratamiento. Algunos vértigos tienen otras causas, por lo qué a veces se colabora con neurología.
Sí. Los ronquidos intensos con pausas en la respiración durante el sueño pueden indicar apnea del sueño, un problema qué conviene estudiar porque afecta al descanso y a la salud cardiovascular. El otorrino, a veces junto con neumología, valora estos casos y su tratamiento.
No es recomendable usar los descongestionantes nasales en spray durante más de unos pocos días, porque su uso prolongado puede provocar un efecto rebote y empeorar la congestión. Ante congestión nasal persistente conviene consultar en lugar de prolongar su uso por cuenta propia.