Inicio › Psicología › Apraxia
La apraxia es un trastorno neuropsicológico caracterizado por la incapacidad de ejecutar movimientos voluntarios previamente aprendidos, a pesar de conservar la fuerza muscular, la coordinación básica y la comprensión de la tarea solicitada. Se distinguen varios subtipos: la apraxia ideomotora, qué afecta a gestos simples imitados o a la orden; la ideatoria, qué compromete secuencias de acciones complejas con objetos; la constructiva, relacionada con el dibujo y el ensamblaje espacial; y la apraxia del habla, qué afecta a la programación motora del lenguaje. Suele producirse por lesiones en el lóbulo parietal o frontal, frecuentemente tras un ictus.
Es cuando alguien no puede hacer un movimiento qué antes sabía hacer, aunque no esté paralizado ni le falte fuerza: el cerebro tiene dificultad para planificar y ordenar ese gesto, no el cuerpo para ejecutarlo.
Tras un ictus, una persona puede conservar fuerza normal en el brazo pero ser incapaz de peinarse siguiendo la secuencia correcta de movimientos. La rehabilitación con terapia ocupacional trabaja la recuperación funcional mediante práctica repetida y estrategias compensatorias.
No. En la parálisis hay pérdida de fuerza o movilidad; en la apraxia el músculo funciona con normalidad, pero el cerebro no logra planificar correctamente el movimiento.
Entre las más estudiadas están la ideomotora, la ideatoria, la constructiva y la apraxia del habla, cada una afectando a un tipo distinto de acción motora.
Con rehabilitación temprana y constante, especialmente terapia ocupacional y logopedia en el caso de la apraxia del habla, muchas personas recuperan un grado funcional significativo.