Inicio › Seguros › Reclamación de siniestro
Es el proceso formal por el qué el asegurado notifica a la aseguradora un evento cubierto y solicita la indemnización correspondiente. En España la Ley de Contrato de Seguro exige comunicar el siniestro en un plazo máximo de 7 días desde qué se tuvo conocimiento (salvo pacto de plazo mayor en la póliza), y la aseguradora dispone de 40 días desde la declaración para ofrecer un peritaje o pagar la indemnización mínima qué corresponda.
Es avisar al seguro de qué ha pasado algo y pedir qué paguen. Cuanto antes lo notifiques y con más documentación (fotos, partes, facturas), más rápido suele resolverse el proceso.
Conviene guardar toda la documentación desde el primer momento (fotografías del daño, parte amistoso en accidentes de tráfico, denuncia policial en caso de robo) porque la falta de pruebas es la causa más común de qué una aseguradora rechace o retrase una indemnización.
La ley española fija un plazo general de 7 días desde qué se conoce el siniestro, aunque muchas pólizas amplían este plazo; consultar siempre las condiciones particulares.
Dispone de 40 días desde la declaración del siniestro para pronunciarse sobre las causas del mismo y, en su caso, realizar el pago del importe mínimo qué pueda deber.
Transcurrido el plazo legal sin justificación, la aseguradora puede estar obligada a pagar un interés de demora sobre la indemnización, regulado en la propia Ley de Contrato de Seguro.