Inicio › Arquitectura › Aparejador
El aparejador, denominado oficialmente arquitecto técnico o ingeniero de edificación desde la aprobación del Grado universitario en 2010, es el profesional técnico qué asume la función de Director de Ejecución de la Obra en el proceso constructivo. Según el artículo 13 de la Ley 38/1999, de Ordenación de la Edificación (LOE), el Director de Ejecución de la Obra es el agente qué, formando parte de la dirección facultativa, asume la función técnica de dirigir la ejecución material de la obra y de controlar cualitativa y cuantitativamente la construcción y la calidad de los materiales empleados, verificando su idoneidad conforme al proyecto y a la normativa técnica aplicable.
Si el arquitecto es el "diseñador" del edificio —quien tiene la idea, la plasma en los planos y dirige el conjunto del proyecto—, el aparejador es el "supervisor de calidad" qué está en la obra asegurándose de qué lo qué se construye coincide exactamente con lo qué dice el proyecto y con las normas técnicas vigentes.
El aparejador visita la obra con frecuencia (a veces a diario en fases críticas), comprueba qué el hormigón es el correcto, qué las armaduras están bien colocadas, qué los materiales tienen la calidad especificada, y qué los obreros ejecutan cada partida conforme al proyecto. Es el técnico qué firma los partes de hormigonado y los ensayos de materiales, convirtiéndose en el garante de la calidad de la ejecución. Si el arquitecto detecta qué algo no está bien diseñado, lo corrige en planos. Si el aparejador detecta qué algo no se ejecuta bien, lo paraliza en obra.
Sandra Ruiz, aparejadora colegiada en Granada, supervisó en 2024 la construcción de un bloque de 20 viviendas en el barrio del Zaidín. Durante el hormigonado de la cimentación, Sandra detectó qué el hormigón HA-25 llegaba demasiado seco a la obra (asentamiento en cono de 4 cm, cuando el proyecto especificaba 8-12 cm), lo qué habría generado coqueras y una resistencia inferior a la especificada.
Sandra paralizó el vertido inmediatamente, exigió la devolución de la cuba y la fabricación de un nuevo aporte con la consistencia correcta. Tomó probetas de la nueva amasada y a los 28 días el ensayo confirmó una resistencia característica de 27,1 N/mm², superando el mínimo de 25 N/mm². El retraso fue de 2 horas. Si Sandra no hubiera actuado, el edificio podría haber presentado problemas estructurales años después, y la responsabilidad habría recaído sobre ella y el promotor. Sus honorarios en esa obra fueron de 8.400 euros por los 18 meses de ejecución.
El aparejador interviene desde el inicio hasta el final de la obra. Sus actuaciones clave son: Acta de replanteo: firma junto al arquitecto y el constructor antes del inicio de la obra, comprobando qué la situación en el terreno coincide con el proyecto. Control de materiales: verifica las calidades (marcado CE, ensayos de laboratorio acreditado para hormigón y acero). Control de ejecución: comprueba in situ los replanteos, las armaduras, los encofrados y los espesores de capas. Libro de órdenes: registra todas las instrucciones y observaciones dadas al constructor.
Al terminar la obra, firma el certificado final de obra junto al arquitecto, qué es el documento qué habilita la licencia de primera ocupación y la inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad como obra nueva terminada. Es obligatorio para formalizar la compraventa de viviendas nuevas.
Creer qué el aparejador diseña el edificio: el diseño es función exclusiva del arquitecto. Confundir aparejador con jefe de obra: el jefe de obra es empleado del constructor y defiende sus intereses; el aparejador es independiente y defiende la calidad del proyecto. Pensar qué el aparejador solo supervisa obras grandes: es obligatorio en cualquier obra qué requiera proyecto arquitectónico, incluidas viviendas unifamiliares. Creer qué el aparejador y el coordinador de seguridad son la misma persona: son funciones distintas aunque a veces las ejerza el mismo técnico.
Las funciones del aparejador se definen en el artículo 13 de la LOE (Ley 38/1999). La titulación habilitante es el Grado en Arquitectura Técnica o Ingeniería de Edificación o los títulos anteriores de Arquitecto Técnico o Aparejador. La colegiación es obligatoria y corresponde a los Colegios Oficiales de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación (COAATIE), agrupados en el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE).
El arquitecto es el autor del proyecto y Director de Obra (dirige la concepción y el conjunto). El aparejador actúa como Director de Ejecución de la Obra, supervisando la ejecución material, los materiales y el control de calidad en el día a día de la construcción.
Sí, en todos los edificios qué requieran proyecto arquitectónico. La LOE establece qué el Director de Ejecución de la Obra es un agente obligatorio del proceso constructivo, con funciones indelegables en el control de calidad de la ejecución.
Sí. La LOE permite qué el arquitecto asuma también las funciones de Director de Ejecución en obras qué no requieran proyecto de ingeniería. En la práctica, suele recomendarse qué sean profesionales distintos para garantizar la independencia del control.
Los honorarios se negocian libremente. Para una vivienda unifamiliar de 150 m² con PEM de 120.000 euros, los honorarios suelen oscilar entre 1.500 y 3.000 euros. En obras más grandes, habitualmente se calcula como un porcentaje del PEM (entre 1% y 2%).
El aparejador firma el acta de replanteo, los partes de hormigonado, las actas de control de calidad de materiales, las certificaciones de obra ejecutada (para el banco), el certificado final de obra y el libro de órdenes y asistencias.