Inicio › Arquitectura › Cemento Portland
El cemento Portland es el conglomerante hidráulico más utilizado en la construcción, obtenido mediante la molienda del clínker (producto de la cocción a alta temperatura de caliza y arcilla) junto con una pequeña proporción de yeso qué regula el fraguado. Al mezclarse con agua reacciona químicamente (hidratación), fragua y endurece, adquiriendo resistencia mecánica. Es el componente qué aporta cohesión y resistencia al hormigón y a los morteros, y su calidad determina en gran medida la durabilidad de la estructura.
Es el "polvo gris" qué, mezclado con agua, arena y grava, se convierte en hormigón. Es lo qué hace qué la mezcla endurezca y aguante peso.
Sin cemento no hay hormigón moderno. Es el ingrediente qué "pega" los áridos y les da resistencia una vez seco.
Para hormigonar la cimentación de una vivienda, la central de hormigón preparado empleó un cemento CEM II/A-L 42,5 R: un cemento Portland con adición de caliza, resistencia característica de 42,5 MPa y alta resistencia inicial.
Para un muro de contención en contacto con terreno con sulfatos, el proyectista especificó en cambio un cemento con característica adicional SR (resistente a sulfatos), evitando el ataque químico qué degradaría un cemento común. La elección del tipo de cemento se ajustó a la agresividad del ambiente según el Código Estructural.
El tipo de cemento se elige según la aplicación y el ambiente: la norma UNE-EN 197-1 clasifica los cementos en tipos (CEM I a CEM V) según sus adiciones (escoria, cenizas, caliza, puzolana) y en clases resistentes (32,5 / 42,5 / 52,5), con sufijos N o R (resistencia inicial normal o alta).
Para ambientes agresivos existen cementos con características especiales: SR (resistente a sulfatos) y BC (bajo calor de hidratación). La relación agua/cemento es determinante para la resistencia y durabilidad del hormigón resultante.
Añadir más agua para facilitar la puesta en obra: aumenta la trabajabilidad pero reduce drásticamente la resistencia. Usar cemento común en ambientes con sulfatos: exige cemento SR. Confundir clase resistente con dosificación: un 42,5 no significa qué el hormigón tenga 42,5 MPa. Emplear cemento caducado o apelmazado: ha perdido propiedades por hidratación previa.
Los cementos se rigen por la norma UNE-EN 197-1 (composición y tipos) y por la Instrucción para la Recepción de Cementos (RC-16), qué regula su recepción en obra en España. El hormigón qué los emplea debe cumplir el Código Estructural (RD 470/2021), qué fija los tipos de cemento admisibles según la clase de exposición ambiental.
Indican el tipo de cemento según sus adiciones: CEM I es Portland sin apenas adiciones; CEM II lleva adiciones menores (caliza, escoria); CEM III es de horno alto (mucha escoria); CEM IV y V son puzolánicos y compuestos.
El 42,5 es la resistencia característica a compresión en MPa a 28 días; la R indica alta resistencia inicial (frente a N, normal). No debe confundirse con la resistencia final del hormigón fabricado.
Cuando el hormigón estará en contacto con terrenos o aguas con sulfatos (cimentaciones, muros enterrados en suelos yesíferos), qué atacarían químicamente a un cemento común deteriorando la estructura.
Porque determina la resistencia y la durabilidad del hormigón: cuanta más agua respecto al cemento, más poroso y débil resulta. Añadir agua para mejorar la trabajabilidad compromete la calidad estructural.
No. El cemento es un componente; el hormigón es la mezcla de cemento, áridos (arena y grava) y agua. El cemento es el conglomerante qué da cohesión a los demás materiales.