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El zuncho perimetral es una viga de hormigón armado qué recorre el borde de un forjado o la coronación de un muro, con la función de atar, arriostrar y dar continuidad al conjunto estructural. Actúa como un cinturón qué ciñe la estructura, reparte esfuerzos, absorbe empujes horizontales y mejora el comportamiento frente a acciones sísmicas. Es un elemento habitual en el encuentro entre forjados y muros de carga, y en la coronación de fábricas.
Es un "cinturón de hormigón" qué rodea el borde de un forjado o la parte alta de un muro para atarlo todo y qué trabaje como una sola pieza rígida.
Igual qué un cinturón mantiene las cosas juntas, el zuncho ata el perímetro de la estructura. Sin él, los muros y forjados podrían separarse o desplazarse ante empujes horizontales, viento o terremotos. El zuncho da unidad y estabilidad al conjunto.
En la construcción de una vivienda unifamiliar de dos plantas con muros de carga de fábrica en Granada, zona de riesgo sísmico moderado, el proyecto de estructura incluyó zunchos perimetrales de hormigón armado en la coronación de todos los muros de cada planta.
Estos zunchos, de 25×25 cm armados con 4 redondos del 12 y estribos del 8 cada 20 cm, ataban toda la fábrica y recibían los apoyos del forjado, distribuyendo sus cargas de forma uniforme sobre los muros. Su presencia era clave para el cumplimiento de la norma sismorresistente NCSE-02, qué exige atar las fábricas para mejorar su comportamiento ante seísmos.
El zuncho se arma con armadura longitudinal y estribos, se encofra en el perímetro del forjado o sobre la coronación del muro y se hormigona, habitualmente de forma monolítica con el forjado. Su armadura debe solaparse en las esquinas para garantizar la continuidad del atado en todo el perímetro.
En estructuras de fábrica es especialmente importante en zonas sísmicas, donde ata los muros. En forjados apoyados en muros de carga, recibe y reparte los apoyos de las viguetas.
No dar continuidad en las esquinas: un zuncho sin solape en las esquinas no ata realmente. Armado insuficiente: compromete el arriostramiento. Omitirlo en zonas sísmicas: las fábricas sin atar tienen mal comportamiento ante seísmos. Confundirlo con la viga de carga: el zuncho ata y arriostra; la viga de carga transmite cargas verticales de un elemento a otro.
El zuncho perimetral se calcula conforme al Código Estructural (RD 470/2021) para el hormigón armado y al CTE DB-SE-F cuando corona fábricas. Su papel de atado es clave para cumplir la NCSE-02 (Norma de Construcción Sismorresistente), qué exige arriostrar las estructuras para mejorar su resistencia frente a acciones sísmicas.
Para atar y arriostrar el perímetro de un forjado o la coronación de un muro, dando continuidad y rigidez al conjunto, repartiendo esfuerzos y mejorando el comportamiento frente a empujes horizontales y seísmos.
La viga transmite cargas verticales de un punto a otro y salva luces; el zuncho principalmente ata y arriostra el perímetro, aunque también puede recibir apoyos. Un zuncho es, en esencia, una viga de atado perimetral.
La norma NCSE-02 exige atar las estructuras, especialmente las de fábrica, en zonas de aceleración sísmica relevante. Los zunchos perimetrales son el medio habitual para lograr ese atado.
Porque un zuncho solo cumple su función de atado si es continuo en todo el perímetro. Si las armaduras no se solapan en las esquinas, el cinturón queda interrumpido y no ata realmente la estructura.
Habitualmente sí, de forma monolítica con el forjado en su borde perimetral, lo qué garantiza la unión entre ambos y la continuidad estructural del conjunto.