Inicio › Financiero › la cotización a la Seguridad Social
La cotización a la Seguridad Social es la obligación de aportar recursos al sistema público de protección social por parte de empresas y trabajadores. Se determina aplicando unos tipos de cotización (porcentajes) sobre una base de cotización, generalmente vinculada al salario. Financia las prestaciones contributivas: jubilación, incapacidad, desempleo, maternidad/paternidad y asistencia sanitaria.
Es el dinero que se aparta cada mes de tu sueldo (y otra parte que pone la empresa) para el 'bote común' de la Seguridad Social. De ahí salen las pensiones, el paro y la sanidad. Cuanto y cuánto tiempo cotizas determina las prestaciones que podrás cobrar en el futuro.
La base de cotización parte del salario, con topes máximo y mínimo. Sobre ella se aplican tipos por contingencias comunes (que financian pensiones y baja por enfermedad común), por desempleo, formación profesional y accidentes. En el régimen general, el grueso lo aporta la empresa; el trabajador aporta un porcentaje menor que aparece en su nómina.
Con una base de cotización de 2.000 €, el trabajador aporta aproximadamente el 6,35% (127 €), que se le descuenta en la nómina. La empresa aporta alrededor del 30% adicional (unos 600 €), que no se descuenta al trabajador sino que asume directamente. En total, por ese trabajador se ingresan a la Seguridad Social más de 700 €.
La empresa calcula, retiene la parte del trabajador e ingresa el total a la Tesorería General de la Seguridad Social. Los autónomos cotizan por su cuenta según sus rendimientos. El historial de cotización determina el acceso y la cuantía de la pensión y de las prestaciones, por lo que las lagunas de cotización tienen consecuencias futuras.
El error más común es fijarse solo en la parte que se descuenta al trabajador, ignorando la mayor aportación de la empresa. Otro es no revisar que la base de cotización sea correcta, ya que afecta a futuras prestaciones. También se confunde cotización (Seguridad Social) con retención de IRPF (impuesto), que son cosas distintas.
La cotización a la Seguridad Social se regula en la Ley General de la Seguridad Social y en las órdenes anuales de cotización.
La aportación obligatoria de empresas y trabajadores para financiar las prestaciones del sistema.
Sobre la base de cotización, vinculada al salario, con topes máximo y mínimo.
La empresa: asume la mayor parte de la cotización en el régimen general.
Para financiar y dar derecho a pensiones, desempleo, sanidad y otras prestaciones.
No: la cotización va a la Seguridad Social; la retención, a Hacienda como IRPF.