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La nómina es el recibo individual justificativo del pago del salario que la empresa entrega al trabajador por cuenta ajena. Detalla el periodo de liquidación, las percepciones salariales (salario base, complementos, pagas extra) y no salariales, las deducciones por cotizaciones a la Seguridad Social y retención de IRPF, y el líquido a percibir. Es prueba del abono del salario y de las cotizaciones.
Es el papel que te da tu empresa cada mes explicando tu sueldo: cuánto ganas en bruto, qué te quitan (Seguridad Social e impuestos) y cuánto te llega de verdad al banco (el 'neto'). Sirve de prueba de lo que cobras y de que la empresa paga tus cotizaciones.
Se divide en devengos (lo que se gana: salario base, complementos, horas extra, pagas prorrateadas) y deducciones (lo que se resta: cotización del trabajador a la Seguridad Social por contingencias comunes, desempleo y formación, más la retención de IRPF). La diferencia entre el bruto y las deducciones es el líquido o neto.
Un trabajador con salario bruto de 2.000 € mensuales ve en su nómina: cotización a la Seguridad Social (unos 127 €, el 6,35% del trabajador) y retención de IRPF (por ejemplo, 200 €). Su salario neto es 2.000 − 127 − 200 = 1.673 €. La empresa, además, aporta su propia cuota patronal a la Seguridad Social, que no figura como deducción del trabajador.
La empresa está obligada a entregar la nómina y a ingresar las cotizaciones y retenciones. El trabajador la usa como justificante de ingresos (para hipotecas, ayudas, declaración) y para verificar que se le cotiza correctamente. La base de cotización y la retención dependen del salario, la categoría y la situación personal.
El error más común es confundir el salario bruto (antes de deducciones) con el neto (lo que se ingresa). Otro es no revisar que la base de cotización sea correcta, lo que afecta a futuras prestaciones. También se ignora el coste total para la empresa, que incluye su cuota patronal además del bruto.
La nómina se regula en el Estatuto de los Trabajadores y en la Orden que aprueba su modelo oficial de recibo de salarios.
El recibo que justifica el pago del salario, con percepciones, deducciones y líquido a percibir.
El bruto es antes de deducciones; el neto es lo que realmente se ingresa tras restarlas.
La cotización del trabajador a la Seguridad Social y la retención de IRPF.
Sí: su cuota patronal a la Seguridad Social, que no aparece como deducción del trabajador.
Para acreditar ingresos ante bancos, ayudas y la declaración de la renta.