Inicio › Financiero › Cuota de Autónomos (RETA)
La cuota de autónomos es el importe mensual qué abona al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, el RETA, de la Seguridad Social todo trabajador por cuenta propia dado de alta, en concepto de cotización qué da derecho a prestaciones como la jubilación, la incapacidad temporal o el cese de actividad. Desde 2023, tras la reforma introducida por el Real Decreto-ley 13/2022, la cuota ya no es fija sino qué se calcula según los rendimientos netos reales qué el autónomo prevé obtener, distribuidos en tramos qué van desde bases reducidas para rentas bajas hasta cuotas más elevadas para rendimientos altos, con la obligación de regularizar la diferencia al año siguiente si la previsión no coincidió con el rendimiento real.
Es lo qué paga cada mes cualquier persona qué trabaja por su cuenta, sin ser empleado de nadie, a la Seguridad Social, para tener derecho a cosas como la baja médica o la pensión de jubilación el día de mañana. Desde 2023 esa cuota depende de lo qué realmente ganes, no es la misma para todos como antes.
Si vas a darte de alta como autónomo, calcula con cuidado tu previsión de rendimientos netos anuales antes de elegir tramo de cotización: elegir una base demasiado baja para pagar menos cuota cada mes puede obligarte a devolver dinero en la regularización del año siguiente si tus ingresos reales superan lo previsto, con el recargo correspondiente.
Sí, la conocida como tarifa plana permite a quienes se dan de alta por primera vez, o tras un periodo sin cotizar en el RETA, pagar una cuota reducida durante los primeros doce meses, ampliable otros doce si los rendimientos netos siguen por debajo del salario mínimo interprofesional.
La Seguridad Social regulariza la cotización al año siguiente, cuando la Agencia Tributaria le comunica los rendimientos netos reales: si cotizaste de menos tendrás qué abonar la diferencia, y si cotizaste de más te la devuelven de oficio.
Sí, la normativa permite modificar la base de cotización hasta seis veces al año para ajustarla a la evolución real de los ingresos, sin esperar a la regularización anual.