Inicio › Financiero › la estimación directa
La estimación directa es el método de determinación del rendimiento de actividades económicas en el IRPF por el que la base se calcula por diferencia real entre ingresos computables y gastos deducibles, conforme a la normativa contable y fiscal. Presenta dos modalidades: la normal y la simplificada, esta última con reglas de gastos más sencillas para pequeñas actividades.
Es la forma normal de calcular cuánto gana de verdad un autónomo: se suman todos sus ingresos, se restan todos sus gastos justificados y lo que queda es lo que tributa. A diferencia de los módulos, aquí se paga sobre el beneficio real, no sobre una estimación fijada por Hacienda.
La estimación directa normal se aplica a quienes superan 600.000 € de cifra de negocio o renuncian a la simplificada. La simplificada rige por debajo de ese umbral y permite deducir un 5% adicional del rendimiento neto en concepto de gastos de difícil justificación (con un límite anual), simplificando la contabilidad exigida.
Una diseñadora autónoma factura 50.000 € y tiene 18.000 € de gastos deducibles (alquiler, software, suministros). Su rendimiento neto es 32.000 €. En modalidad simplificada, aplica además un 5% de gastos de difícil justificación (1.600 €, con tope), quedando un rendimiento de 30.400 € que integra su base del IRPF.
El autónomo lleva libros registro de ingresos, gastos y bienes de inversión. Cada trimestre presenta el modelo 130 (pago fraccionado) y anualmente declara el rendimiento en la renta. Los gastos deben estar afectos a la actividad, justificados con factura y registrados para ser deducibles.
El error más común es deducir gastos no afectos a la actividad o sin justificante válido. Otro es no llevar los libros registro obligatorios. También se confunde con la estimación objetiva (módulos), donde el rendimiento no depende del beneficio real sino de parámetros fijados por Hacienda.
La estimación directa se regula en la Ley 35/2006 del IRPF y su reglamento, como método general de cálculo del rendimiento de actividades económicas.
El régimen del IRPF que calcula el rendimiento del autónomo restando gastos reales de los ingresos.
La normal y la simplificada, esta última con reglas de gasto más sencillas y un 5% de difícil justificación.
En módulos tributas por parámetros fijados por Hacienda; en directa, por tu beneficio real.
Cuando la cifra de negocio supera 600.000 € o se renuncia a la simplificada.
Llevar libros registro de ingresos, gastos e inversiones y presentar el modelo 130 trimestral.