Inicio › Financiero › el inmovilizado intangible
El inmovilizado intangible, o activo intangible, está formado por los activos no monetarios y sin apariencia física, identificables, que la empresa controla como resultado de sucesos pasados y de los que espera obtener beneficios económicos futuros. Incluye patentes, licencias, concesiones administrativas, propiedad industrial e intelectual, aplicaciones informáticas (software), derechos de traspaso y el fondo de comercio adquirido. Se registran en el activo no corriente del balance.
Son los bienes valiosos de la empresa que no se pueden tocar: una patente, una licencia, un programa informático, una marca registrada, un derecho de traspaso. Aunque no tengan forma física, valen dinero y generan ingresos, así que se apuntan como activos en el balance, igual que una máquina o un edificio.
Para activarse, un intangible debe ser identificable (separable o derivado de derechos legales), estar controlado por la empresa y generar beneficios futuros probables cuyo coste pueda valorarse con fiabilidad. Se valora inicialmente por su precio de adquisición o coste de producción. Los intangibles de vida útil definida se amortizan; los de vida útil indefinida no se amortizan pero se someten a test de deterioro anual.
Una empresa adquiere una licencia de software de gestión por 60.000 € con una vida útil estimada de 5 años. La activa como inmovilizado intangible y la amortiza linealmente a razón de 12.000 € al año. También registra como intangible una patente que ha comprado por 40.000 €, que amortizará durante los años que le resten de protección legal.
El inmovilizado intangible figura en el activo no corriente, minorado por su amortización acumulada y sus deterioros. Los gastos de investigación se llevan normalmente a resultados, mientras que los de desarrollo pueden activarse si cumplen ciertos requisitos. La correcta identificación y valoración de los intangibles es clave en empresas tecnológicas o de servicios, donde suponen buena parte del valor.
El error más común es activar como intangible partidas que no cumplen los requisitos (gastos que deberían ir a resultados) o, al revés, no activar desarrollos que sí procede capitalizar. Otro es no amortizar los de vida útil definida o no someter a test de deterioro los de vida indefinida. También se confunde el intangible con el fondo de comercio.
El inmovilizado intangible se regula en el Plan General de Contabilidad y en la NIC 38, dentro del tratamiento de los activos no corrientes.
Los activos sin forma física, identificables y controlados por la empresa, de los que espera beneficios futuros: patentes, licencias, software, marcas.
Los de vida útil definida sí; los de vida útil indefinida no se amortizan pero se someten a test de deterioro.
Ser identificable, estar controlado por la empresa, generar beneficios futuros probables y poder valorarse con fiabilidad.
La investigación suele ir a resultados; el desarrollo puede activarse si cumple ciertos requisitos.
No exactamente. El fondo de comercio es un tipo de intangible no identificable por separado; el resto son intangibles identificables.