Inicio › Financiero › el periodo de recuperación (payback)
El periodo de recuperación, plazo de recuperación o payback es el criterio de valoración de inversiones que mide el tiempo necesario para que los flujos de caja acumulados de un proyecto igualen la inversión inicial. Indica en cuántos años (o meses) se recupera el desembolso inicial. Es una medida de liquidez y de riesgo: cuanto antes se recupera la inversión, menor es el riesgo asumido.
Es el tiempo que tardas en recuperar el dinero que has invertido. Si pones 10.000 € y cada año recuperas 2.500 €, tu payback es de 4 años. Es una forma rápida y sencilla de ver si una inversión devuelve pronto lo que has puesto, aunque no te dice si al final ganas mucho o poco.
En su versión simple, se acumulan los flujos de caja año a año hasta alcanzar la inversión inicial; el momento en que se igualan es el payback. Existe el payback descontado, que actualiza los flujos con una tasa de descuento antes de acumularlos, corrigiendo el defecto de no considerar el valor temporal del dinero.
Una empresa invierte 12.000 € en una máquina que genera 4.000 € anuales de flujo de caja. Al cabo de 3 años ha acumulado 12.000 €, por lo que el payback es de 3 años exactos. Si otra alternativa recupera la inversión en 2 años, sería preferible desde el punto de vista de la liquidez y el riesgo.
Se suele fijar un plazo máximo aceptable (por ejemplo, 3 años); se aceptan los proyectos que recuperan la inversión dentro de ese plazo. Es muy usado como criterio complementario y en entornos de alta incertidumbre o restricción de liquidez, donde recuperar rápido el capital es prioritario. No debe usarse como único criterio de decisión.
El principal defecto es que la versión simple ignora el valor del dinero en el tiempo (se corrige con el payback descontado). Además, no tiene en cuenta los flujos posteriores a la recuperación: un proyecto puede recuperarse pronto pero generar poco después, y otro tardar más pero ser mucho más rentable. Por eso se combina con VAN y TIR.
El payback es uno de los criterios clásicos de valoración de inversiones, empleado como medida de liquidez y de riesgo complementaria al VAN y la TIR.
El tiempo que tarda una inversión en recuperar el capital invertido mediante sus flujos de caja.
Aceptar los proyectos que recuperan la inversión dentro del plazo máximo fijado por la empresa.
El simple acumula los flujos sin más; el descontado los actualiza con una tasa antes de acumularlos.
Ignora los flujos posteriores a la recuperación y, en su versión simple, el valor del dinero en el tiempo.
En entornos de incertidumbre o restricción de liquidez, donde recuperar pronto el capital reduce el riesgo.