Inicio › Financiero › la TIR (Tasa Interna de Retorno)
La Tasa Interna de Retorno (TIR) es la tasa de descuento que iguala a cero el Valor Actual Neto (VAN) de los flujos de caja de una inversión. Dicho de otro modo, es la rentabilidad anual media que genera un proyecto sobre el capital que permanece invertido. Es uno de los criterios de evaluación de inversiones más utilizados en las finanzas corporativas junto con el VAN, y se expresa en porcentaje.
Es el porcentaje de rentabilidad que te da una inversión al año. Si metes dinero en un proyecto y la TIR es del 12%, significa que ese proyecto rinde de media un 12% anual. La regla es fácil: si la TIR es mayor que lo que te cuesta el dinero (el coste de capital), interesa invertir; si es menor, no.
La TIR es el valor de r que resuelve la ecuación del VAN igualada a cero: la suma de los flujos de caja descontados menos la inversión inicial es igual a cero. No tiene solución algebraica directa cuando hay varios periodos, por lo que se calcula por iteración (prueba y error) o con la función TIR de una hoja de cálculo o calculadora financiera.
Una empresa invierte 10.000 € en un proyecto que generará 3.000 € al año durante 4 años. Calculando la tasa que iguala el VAN a cero, la TIR resulta aproximadamente del 8%. Si el coste de capital de la empresa es del 6%, como la TIR (8%) supera ese coste, el proyecto crea valor y debe aceptarse.
La TIR se compara con la tasa de corte o coste de capital (WACC): se aceptan los proyectos cuya TIR la supere. Permite ordenar proyectos por rentabilidad, aunque para decidir entre proyectos excluyentes es más fiable el VAN. La TIR es intuitiva porque se expresa en porcentaje, lo que facilita la comunicación de la rentabilidad esperada.
La TIR presenta problemas cuando los flujos cambian de signo varias veces (puede haber varias TIR o ninguna) y asume que los flujos se reinvierten a la propia TIR, lo que suele ser irreal (por eso existe la TIR modificada, TIRM). Otro error es elegir siempre el proyecto de mayor TIR ignorando su tamaño: un proyecto pequeño con TIR alta puede crear menos valor que uno grande con TIR algo menor.
La TIR se enmarca en los criterios de valoración de inversiones de las finanzas corporativas, junto con el VAN, el payback y el índice de rentabilidad. Es una herramienta estándar en el análisis de viabilidad de proyectos de inversión.
La rentabilidad anual media que genera la inversión. Si supera el coste de capital, el proyecto crea valor.
Aceptar el proyecto si la TIR es mayor que la tasa de corte o coste de capital; rechazarlo si es menor.
Para proyectos excluyentes, el VAN es más fiable. La TIR es útil por su lectura en porcentaje, pero tiene limitaciones.
Sí, cuando los flujos de caja cambian de signo más de una vez puede haber múltiples TIR o ninguna real.
Una versión que corrige el supuesto de reinversión a la propia TIR, asumiendo una tasa de reinversión más realista.