Inicio › Financiero › el rating crediticio
El rating crediticio o calificación crediticia es la valoración que emiten las agencias de calificación (Standard & Poor's, Moody's, Fitch) sobre la capacidad y voluntad de un emisor de deuda (una empresa, un Estado o una emisión concreta) para hacer frente a sus obligaciones de pago. Se expresa mediante una escala de letras que va desde la máxima calidad (AAA/Aaa) hasta el impago (D), y mide el riesgo de crédito percibido.
Es como una nota que ponen las agencias a la fiabilidad de quien pide dinero prestado. Cuanto mejor es la nota (AAA es la mejor), más seguro es que devuelva la deuda y menos intereses tiene que pagar. Cuanto peor es la nota, más riesgo de que no pague y más caros son sus préstamos. Sirve a los inversores para saber en quién confiar.
Se distingue el grado de inversión (de AAA a BBB−, emisores solventes y de riesgo moderado) del grado especulativo o high yield (de BB+ a D, con creciente riesgo de impago). Dentro de cada tramo hay matices (+/− o números). Un rating AAA es la máxima solvencia; C o D indican impago inminente o producido. Las agencias asignan también una perspectiva (estable, positiva o negativa) que anticipa posibles cambios.
Una empresa con rating A puede financiarse emitiendo bonos a un tipo del 3,5%. Si su rating se rebaja a BB (grado especulativo) por un deterioro de sus cuentas, los inversores le exigirán un tipo mucho mayor, por ejemplo el 7%, para compensar el mayor riesgo de impago. La rebaja de rating encarece directamente su financiación y puede obligar a algunos fondos a vender su deuda.
El rating determina el coste de financiación de emisores y el universo de inversores que pueden comprar su deuda (muchos fondos solo invierten en grado de inversión). Las rebajas o mejoras de rating mueven los mercados. También se aplica a la deuda soberana: la calificación de un país influye en la prima de riesgo de su deuda. Las agencias revisan periódicamente los ratings.
El error más común es tratar el rating como una garantía infalible: las agencias pueden equivocarse (como se vio en la crisis de 2008). Otro es no distinguir entre grado de inversión y grado especulativo. También se confunde el rating del emisor con el de una emisión concreta, que pueden diferir según las garantías.
El rating crediticio es un elemento clave de los mercados de deuda y del análisis del riesgo de crédito, sujeto a la regulación europea de las agencias de calificación.
La calificación que las agencias asignan a la capacidad de un emisor para devolver su deuda, de AAA (máxima) a D (impago).
Las agencias de calificación crediticia, principalmente Standard & Poor's, Moody's y Fitch.
El tramo de ratings de AAA a BBB−, que agrupa a los emisores solventes y de riesgo moderado.
A mejor rating, menor tipo de interés exigido; una rebaja encarece la financiación del emisor.
No. Es una opinión sobre el riesgo de crédito; las agencias pueden equivocarse, como en la crisis de 2008.