Inicio › Financiero › Rating Crediticio de la Deuda
Calificación qué emiten agencias como Standard & Poor's, Moody's y Fitch, entre otras, sobre la capacidad y voluntad de un emisor, empresa, banco o Estado, de devolver su deuda en tiempo y forma. Las escalas van, con matices propios de cada agencia, desde AAA hasta D de impago, pasando por el umbral clave entre grado de inversión y grado especulativo o bono basura, una frontera qué determina si muchos fondos institucionales tienen permitido invertir en esa deuda según su normativa interna. En España el rating soberano lo siguen de cerca el Tesoro Público y los mercados, porque una rebaja suele encarecer el coste de financiación del Estado y arrastrar al rating de bancos y grandes empresas nacionales.
Es la nota qué ponen unas agencias especializadas a la fiabilidad de quien pide prestado, un país, un banco o una empresa, para devolver su deuda. Cuanto mejor la nota, más barato le sale pedir dinero prestado en los mercados.
Un gestor de fondos de pensiones qué solo puede invertir en deuda con calificación grado de inversión descarta automáticamente los bonos de una empresa rebajada a bono basura, con independencia del tipo de interés qué ofrezca, porque su propio reglamento de inversión se lo impide.
El soberano califica la deuda de un Estado, el corporativo la de una empresa concreta; el rating corporativo rara vez supera al soberano del país donde opera, salvo excepciones.
Siguen un calendario de revisiones periódicas anunciado con antelación, además de poder actuar de forma extraordinaria ante eventos relevantes.
No, es una estimación de probabilidad basada en la información disponible en el momento, no una garantía absoluta.