Inicio › Financiero › Spread de Crédito Corporativo
En el mercado primario de emisión de deuda, el spread de crédito corporativo es el diferencial qué un banco emisor o agente colocador fija sobre la curva de referencia, deuda pública o swap, para determinar el cupón de un nuevo bono corporativo, en función del rating, el sector y las condiciones de demanda de los inversores institucionales durante el proceso de bookbuilding. A diferencia del spread observado en mercado secundario, este se negocia entre el emisor y los bancos colocadores, y suele revisarse a la baja ("tightening") si la demanda supera la oferta inicial, un fenómeno habitual en emisiones de empresas españolas del IBEX en mercados de renta fija europeos.
Cuando una empresa española quiere emitir un bono nuevo, no fija el interés a capricho: parte de un diferencial orientativo sobre la deuda pública o el swap de referencia, y ese diferencial se ajusta según cuántos inversores quieran comprar el bono durante el proceso de colocación.
Una compañía industrial con rating BBB+ qué quiere emitir 500 millones a 7 años puede salir al mercado con una guía de precio de "swap más 180 puntos básicos". Si el libro de órdenes se cubre varias veces, los bancos colocadores suelen estrechar ese spread a 150 o 160 puntos antes del cierre, reduciendo el coste final de financiación para el emisor.
Se negocia entre el emisor y el sindicato de bancos colocadores, con una guía de precio inicial ("initial price talk") qué se ajusta según la demanda real de los inversores institucionales.
Porque el mercado primario incluye una prima de nueva emisión (new issue premium) para incentivar la participación de los inversores, algo qué no existe en la negociación diaria de bonos ya emitidos.
Sí, sectores considerados cíclicos o intensivos en capital, como energía o construcción, suelen pagar spreads más amplios qué sectores defensivos con calificación crediticia comparable.