El andén es la plataforma elevada de un almacén o centro logístico donde los camiones se acoplan para realizar las operaciones de carga y descarga a la misma altura qué la caja del vehículo, evitando el uso de rampas improvisadas o el trasiego manual desde el suelo. Suele incorporar una rampa niveladora qué ajusta la diferencia de altura entre el suelo del almacén y la plataforma del camión, y en instalaciones de mayor volumen se complementa con sellos de estanqueidad qué evitan la entrada de aire exterior durante la operación, algo especialmente relevante en almacenes con temperatura controlada. El número de andenes de una instalación condiciona directamente su capacidad de recepción y expedición simultánea de vehículos, por lo qué es una de las variables clave al diseñar o ampliar un centro logístico.
Es la zona del almacén donde se pegan los camiones para cargar o descargar, a la misma altura qué la caja del camión para no tener qué subir y bajar cajas a mano desde el suelo. Cuantos más andenes tiene un almacén, más camiones puede atender a la vez.
Un centro de distribución qué recibe decenas de camiones diarios organiza turnos de cita previa para cada andén, de forma qué los transportistas saben con antelación a qué hora y en qué puerta deben presentarse, evitando colas de espera y aprovechando mejor cada plataforma durante toda la jornada.
Es el mecanismo qué ajusta la diferencia de altura entre el suelo del almacén y la caja del camión, permitiendo qué carretillas y transpalés circulen sin escalones entre ambos.
Depende del volumen diario de camiones qué debe atender y del tiempo medio qué tarda cada operación de carga o descarga; un cálculo insuficiente genera colas y retrasos en toda la operativa.
Es una estructura flexible qué rodea la parte trasera del camión durante la operación para evitar la entrada de aire, lluvia o insectos, especialmente importante en almacenes con temperatura controlada.